Querida Familia del Verbo Encarnado:

Quería contarles un poco lo que fueron nuestros festejos en Chile. Realmente estamos muy felices de lo que hizo Dios en estos días y queremos compartirlo para edificación mutua y gloria de Dios.

Primero aclaro que solo quedaron, hasta que vayan a La Finca los primeros días de abril, 7 novicios del curso del 2016 y todavía no llegaron los postulantes nuevos, que están en San Rafael. Dios quiso que quedaran los dos más músicos, el ecónomo y el encargado de las compras… por lo que, sin quitar el mucho esfuerzo, pudimos organizarnos bien.

Este año hicimos los festejos del 25 en nuestro Hogar Sagrado Corazón de Jesús, en Paine, donde es superior el P. David Ramirez y forman la comunidad el P. Formigo y el H’no Méndez. Se encargó de coordinar todo, pues las 3 comunidades debían colaborar, el P. Buezas. Tanto para las Hermanas como para los novicios la distancia era grande como para ir a trabajar los días previos; pero la planificación y la generosidad acortaron distancias. Las crecientes instalaciones del Hogar fueron un marco hermoso y familiar para la celebración. Asistieron personas de Huintil, del Buen Pastor y del Huerto, y muchas otras que colaboran en nuestras obras y son familiares de religiosos nuestros.

La Santa Misa, que fue a las 12hs (dando tiempo para que todos los invitados pudieran llegar, porque es lejos), llegó a ser más o menos –mutatis mutandi– lo que son las Misas de la Finca para estas fiestas: las lecturas cantadas, Evangelio en griego, preces en distintos idiomas, el coro polifónico (solo 3 voces), etc. La gente comentaba feliz y edificada distintas cosas: nunca habían visto una misa asíme hizo acordar a la vez que fui a Argentina y tuve misa en el seminarioasí se puede rezar muy bien

Luego, mientras los mismos religiosos que habían estado ministrando en la Misa terminaban de poner las mesas para el almuerzo, la gente visitó la Casa y se entretuvo con los chicos internos. El arroz con pollo hecho bajo la dirección del P. Leonardo, que contó con la ayuda de la gente de la Tercera Orden, fue un atractivo incluso antes de llegar al plato: las paelleras caseras inmensas son parte de nuestro folklore. …y también estaba el atractivo de que ¡parió la chancha! No era el mejor momento para hacer eso, pero realmente ni el bruto animal podía manejar los ritmos…

Un fogón sencillo, con presentaciones bien cuidadas, se destacó por lo familiar y alegre. No nos daba la materia prima como para un tradicional “divague”, pero creo que no hizo falta. No le faltó nada y brillaba el espíritu de nuestro carisma. Folklore chileno, algo argentino y varias piezas “clásicas” con violín, piano y guitarra. Cantamos, creo que por última vez, la Oración del P. Hurtado a la Virgen en el Pesebre. La música la compusieron los dos novicios que saben música; por lo que pasando ellos a San Rafael, no podremos seguirla interpretando aquí… Esto es un apostolado cualificado.

A la tarde compartimos con la mayoría de la gente, que quiso quedarse, algunas actividades muy lindas: un Bingo muy familiar, que resultó muy entretenido y divertido; un partido de futbol de los chicos del Hogar con los novicios y un Rosario delante de la Virgen de Luján, rezando por los niños por nacer. Calculamos que participaron 200 o 210 personas.

Un día inolvidable… Varias personas calificaron los festejos de ese modo. Y yo me pregunto ¿qué lo hace inolvidable? ¿El arroz con pollo? ¿El Evangelio en griego? Creo que es el espíritu del Instituto vivo y activo, la unidad de los religiosos (todas las casas colaboraron en todo) y la alegría de la cruz (porque casi no dormimos por los trabajos).

¡Deo Gratias!

Gonzalo Gelonch Villarino

Si desean ver fotos pueden mirar https://www.facebook.com/noviciadomarcelomorsella/

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