El domingo 26 de mayo celebramos el 180º aniversario de la canonización de la copatrona de la Comunidad del Estudiantado Internacional 1º y 2º año, Santa Veronica Giuliani.

Santa Verónica Giuliani nació un 27 de diciembre de 1660 en Mercatelo sul Metauro, pueblo de la provincia de Perugia en Italia. Murió a los 78 años, después de 50 años de vida monástica, en el mismo monasterio dónde ingresó a los 16 años en otra la localidad perugiana, Città di Castello, un 9 de julio de 1727. Fue una religiosa mística Capuchina de Santa Clara que, dócil a la voluntad del divino Esposo, vivió con generosidad y grandeza de alma su vocación de “vivir crucificada con Cristo crucificado”; para junto a Él ser medianera por los pecadores ante el Padre Celestial, como suele repetir la misma en su diario. Tal fue su ascesis por alcanzar la verdadera sabiduría, ciencia, amor y alegría de la Cruz que realizaba ardua penitencia ya desde temprana edad. Hasta alcanzar a sentir como el mismo Cristo imprimía los instrumentos de su Pasión en su corazón y los iba cambiando a lo largo de su Vida Religiosa. Asimismo, recibió la corona de espinas y los santos estigmas; así como la lanza del costado de Cristo. Y como tantas otras santas místicas, vivió el esponsalicio místico.

Santa Verónica manifestó a lo largo de su vida una especial devoción a María Santísima que principió ya desde niña haciendo altares en honor a la Virgen por la casa, y culminó durante su vida religiosa; ya que la Virgen le llegó a cambiar su corazón hasta 9 veces. Y fue la misma Madre Celestial la que le dictó gran parte del diario que el confesor le mandó escribir por obediencia. De este modo, con tantos fenómenos y experiencias místicas, encontramos en esta grande santa un claro testimonio de obediencia triunfal, un grande amor a lo que llamará la santa pobreza, una grande pureza de alma y un amor preferencial por Nuestra Señora la Virgen María.

Sabiendo que quien no conoce no ama y con motivo de esta grande fiesta, quisimos realizar distintas actividades culturales para conocer y dar a conocer más la vida de quien Dios quiso ponernos como modelo de santidad y como escudo de protección.

Es por eso por lo que hicimos un triduo de preparación a dicha celebración pidiendo por la perseverancia y santidad de los miembros de nuestra comunidad, más de 50 futuras misioneras de más de 15 países del mundo de nuestro querido Instituto. Durante este tiempo de preparación, en las Buenas Noches, también tuvimos la oportunidad de profundizar, a la luz de la vida de Santa Verónica Giuliani, sobre los 4 votos profesados: Pobreza, Castidad, Obediencia y esclavitud Mariana.

Aparentemente, debido a sus múltiples y extraordinarios fenómenos místicos, Santa Veronica Giuliani podría presentarse como modelo de santidad extraño a nuestros tiempos. Pero tenemos claro que ningún hombre o mujer puestos por nuestra Santa Madre Iglesia sobre los altares nos son extraños; ya que si se nos presentase arduo el imitar la vida de los grandes místicos de la cristiandad-como el que no pudiendo escalar se sienta a los pies de la montaña para contemplar la cima- bastaría el conocimiento de las hazañas y proezas de estos santos  para mover la voluntad a buscar con determinación la propia perfección.

El día de la fiesta participamos a la mañana de la Santa Misa junto al 3º año celebrada, como de costumbre, por el capellán de nuestra comunidad el P. Tomás Orell. Después de un desayuno festivo empezaron los preparativos para la gran fiesta de la patrona: cocina, servicio, decoración…

Casi a mediodía un grupo de estudiantes representó una pequeña obra de teatro con distintas escenas de la vida de la Santa. Para dar lugar al tradicional asado que, aun y “pasado por agua”, dio su clima de alegría festiva. Aun así, la lluvia no fue un obstáculo para concluir la jornada con las competencias deportivas de balonmano, matador, 10 pases y futbolín humano, para instituir la Tradición, con la primera edición, del “Torneo Santa Veronica Giuliani”. Para ello nos dividimos en 4 equipos: 1º año, 2º año, 3º año y formadoras junto a las hermanas de votos perpetuos. Fieles a la gracia de estado y siguiendo el consejo de nuestro querido Don Bosco que es formativo que los formadores ganen, conquistaron la victoria el equipo de las formadoras.

Finalmente, concluimos la jornada con la adoración y las ultimas buenas noches en honor a la Santa sobre el voto mariano, presentadas por la M. Eleusa, superiora de la comunidad. Y para coronar este gran día, durante la cena, dos de las estudiantes presentaron una breve exposición del museo de la santa que se encuentra actualmente en el monasterio de las clarisas capuchinas en Mercatelo sul Metauro.

Esperamos que la Fiesta de nuestra Copatrona sea la primera de muchas, para que sea un modo eficaz de honorarla y proponerla como nuestro modelo de esposa de Cristo y Madre de las almas para unirnos a su escuela del amor del Crucificado, como solemos cantar en nuestro himno “Vogliamo amare il Cuore di Nostro Signor così come Santa Veronica lo amò”. (Queremos amar el Corazón de Nuestro Señor, así como Santa Verónica lo amó)

Pedimos a Santa Veronica Giuliani que sea ella a interceder por nuestra perseverancia y santidad en esta etapa tan importante de nuestra formación misionera; y sea la misma a imprimir en nuestras almas el amor a Jesús Crucificado y a su Santa Madre, para vivir nuestra vida religiosa en perfecto holocausto por la salvación de todas las almas y especialmente la de los pecadores más endurecidos.

¡VIVA SANTA VERONICA, VIVA EL ESTUDIANTADO INTERNACIONAL, VIVA NUESTRA AMADA CONGREGACIÓN!

Hna. Maria Mare de Déu de Misericòrdia