ssvm_belenNo hay mejores momentos como cuando uno se reúne en familia ¿Por qué? Porque cuando nos reunimos lo hacemos con un feliz motivo, bajo un mismo sentir, con un mismo deseo y también con una única plegaria.

La fiesta de la Exaltación de la Cruz fue este motivo; motivo que se ampliaba porque una de nuestras hermanas, la Hna. María Hilbis Miksan,SSVM, se consagraba perpetuamente a Nuestro Señor, acontecimiento que a todos le ensancha el corazón y le hace presente al Amor de los Amores, a quien las religiosas quieren consagrar toda su vida. No pudimos estar todas las hermanas de la Provincia juntas, como hubiésemos deseado, pero estoy segura que nunca estuvimos más unidas, a pesar de la lejanía y de las dificultades por las que atraviesan las distintas misiones que componen nuestra pequeña familia de la Provincia de Nuestra Señora de los Dolores.

Primeras vísperas, maitines y laudes las rezamos en Belén, con festejos de por medio por supuesto. Con la compañía de amigos, conocidos, religiosos y parroquianos elevamos nuestras oraciones al Cielo por tantas gracias concedidas, a la vez que pedíamos  bendiciones para nuestra hermana, para el Instituto y para la misión en Medio Oriente.

La solemne Misa fue celebrada en horas de la mañana en la Basílica de la Natividad, presidida por el P. Gabriel Romanelli, IVE y concelebrada por varios sacerdotes diocesanos. El coro del Seminario del Patriarcado Latino de Jerusalén ensalzaba la liturgia y hermoseaba toda la celebración. A las palabras de profesión solemne, se siguieron la postración y letanías de los santos, la bendición de las insignias, la entrega del anillo a esta por siempre Esposa de Cristo, quien fue festejada por gritos de alegría que resonaron en la iglesia mientras las hermanas pasaban a felicitarla.

Después del almuerzo y fogón la comunidad entera se reunió en la Adoración, había mucho que agradecer…y con la Adoración comenzaba otro festejo: la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores, patrona de nuestra provincia. Se dice que los hijos imitan lo que hacen los padres… ¡Oh gran ventura la que tenemos!, pues nos toca imitar a nuestra Madre, la Madre de los Dolores.

La mañana del domingo 15 de setiembre transcurrió en familia. La celebración fue presidida por el P. Pablo de Santo, IVE y el sermón fue predicado por el P. Gabriel Romanelli, IVE quien nos dijo que cada una de nosotras debería conocer y tener gran devoción a los dolores de la Virgen, quien sufrió y lloró por nosotros.

Como broche de oro de este hermoso día de fiesta, todas las hermanas nos dirigimos a la Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén. Que mejor lugar para consagrarle a Nuestra Madre la vida de nuestra provincia en esta nueva etapa que comenzamos! Nuestra Madre Provincial quiso ofrecer un ramo de flores a la imagen de la Virgen de los Dolores presente en el Calvario. Allí nuestras oraciones se elevaron al Cielo en gratitud por todos los beneficios recibidos e implorando las bendiciones divinas, especialmente el don de  la paz.

 M. María del Pilar Llerena Vargas

Misionera en Tierra Santa

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