Entronización de la Imagen del Sagrado Corazón
Por: Hermanas de la Comunidad del Santo Cristo de la Quebrada

 

“Sagrado Corazón en Vos Confió, creo en vuestro amor para conmigo.”

Entre las promesas que Jesús hace a quienes entronicen la imagen de Su Sagrado Corazón y comulguen los nueve primeros viernes de cada mes se encuentran estas: “Bendeciré todo lugar donde una imagen de mi Corazón sea expuesta y honrada. Les alcanzaré las gracias necesarias a sus respectivos estados de vida. Pondré paz en sus familias. Los confortaré en sus pruebas. Los consolaré en todas las aflicciones. Seré su refugio durante la vida y, sobre todo, a la hora de la muerte…

Estas promesas y la propuesta que surgió de parte de la Congregación, acerca de la consagración y entronización del Sagrado Corazón en las familias, fue lo que nos llevó a plantearnos hacer algo en nuestro apostolado aquí en el Hospital y cómo llevarlo a cabo.

Pensamos la manera de mover y animar a que se consagren los doctores, enfermeros, autoridades, enfermos y familiares del hospital. Por gracia de Dios, contábamos con una imagen del Sagrado Corazón entre los dos servicios de clínica de hombres y mujeres, puesta allí hace algunos años, así que se nos ocurrió realizar la Consagración del hospital al Sagrado Corazón junto con la bendición y entronización de la imagen ya que esto no se había hecho antes. Consultando con la doctora Laura Lucero, Jefa de Guardia del Hospital y muy cercana a nosotras, con gran entusiasmo nos dijo que podía ayudarnos a concretar este deseo. Averiguó con las autoridades del hospital, quienes dieron la autorización, y nosotras comenzamos a trabajar en este proyecto.

Armamos un grupo de WhatsApp con todos aquellos doctores y enfermeros a quienes invitábamos durante las visitas y que querían sumarse y les reenviábamos la información de la consagración día por día. Invitamos al Párroco de la Catedral, quien aceptó gustosamente realizar la bendición y la entronización de la imagen en el Hospital, así como la consagración total del mismo.

Por fin llegó el tan esperado día, 19 de junio de 2020, si bien no pudieron asistir muchos profesionales por las circunstancias que se vive, asistieron unas veinte personas entre ellos enfermeros y médicos.

La imagen que se encontraba en el Hospital es muy venerada por las personas que acuden a Él y le suelen dejar flores y estampas como signo del amor y la confianza que le tienen. Decidimos mover la imagen y se la entronizó en un lugar más visible para poder ser más venerada y honrada. Mientras estábamos con los preparativos iban pasando los médicos y enfermeros y se alegraban y hacían algún comentario de lo hermoso que se veía el Sagrado Corazón.

“¡Reinaré por medio de mi Corazón!” dijo Jesús a Santa Margarita. Poner la imagen del Sagrado Corazón en el Hospital, es un símbolo del Amor de Dios, es una profesión de fe en el Dios que es Amor y un reconocimiento de que este hospital también quiere ser santuario donde este Sagrado Corazón habite. Por lo tanto, nuestro compromiso al haber realizado la entronización será la de alimentar esta fe cultivando una relación privilegiada con Jesús como la tuvo con Marta, María y Lázaro en Betania con cada uno de los profesionales y enfermos del Hospital. Queremos que nuestra “gran familia del Hospital” ponga en primer lugar al Corazón de Jesús y sus intereses para que Él vele también por los suyos y cuide de ellos. Darle el lugar que le corresponde, es para tratar de que todo los que pasen por allí, vivan y compartan con El, sus sufrimientos, alegrías, trabajos, inquietudes, etc., y se las coloquen en la llaga de Su Costado abierto.

La entronización de Cristo implica necesariamente “acoger a María en la propia casa” (Jn. 19, 27), pues este fue el deseo del Corazón de Jesús en su última agonía cuando Ella y Su discípulo amado estaban al pie de la Cruz. No se puede acoger a Jesús rechazando a María, entronizar el Corazón de Jesús es entronizar el Corazón de su Madre al que está indisolublemente unido. Ella es nuestro modelo de acogida y tiene que tener un espacio cerca de la imagen entronizada del Corazón de Jesús para no olvidar que, aunque el Corazón de Jesús capitanea nuestro Hospital y nuestros enfermos, sin embargo, ¡es el Corazón de María quien pilotea esta nave!

“¡Oh Sacratísimo Corazón de Jesús!, … Tú has de reinar en nuestros entendimientos por la sencillez de nuestra fe, y en nuestros corazones por el amor que arderá para Ti solo, procurando nosotros mantener viva esta llama con la frecuente recepción de la Eucaristía. Dígnate, oh Corazón Divino, presidir nuestras reuniones, bendecir nuestras empresas espirituales y temporales, apartar de nosotros los vanos cuidados, santificar nuestras alegrías, consolar nuestras penas. Si alguna vez alguien de entre nosotros tuviese la desgracia de ofenderte, recuérdale oh Corazón de Jesús, que eres bueno y misericordioso con los pecadores arrepentidos. Y cuando suene la hora de la separación, cuando venga la muerte a traer duelo en medio de nosotros, todos, así los que se vayan como los que se queden, estaremos conformes con tus eternos decretos. Nos consolaremos pensando que ha de venir un día en que toda la familia reunida en el cielo, podrá cantar eternamente tus glorias y tus beneficios.

Dígnese el Corazón Inmaculado de María, dígnese el glorioso Patriarca san José presentarte esta consagración y recordárnosla todos los días de nuestra vida. Amén.

¡Viva el Corazón de Jesús nuestro Rey! [1]

 

Hermanas de la Comunidad del Santo Cristo de la Quebrada
Hospital Regional de San Luis.
21 de junio de 2020


[1] Extracto de la Oración de la entronización de San Pio X