Queridos todos:

Por gracia de Dios, hemos iniciado hace unos días nuestra nueva misión en Samarcanda, Uzbequistán.

El pasado domingo 17 de marzo en nuestra nueva parroquia de San Juan Bautista, tuvimos la Santa Misa presidida por el obispo de todo Uzbequistán, Jerzy Mansulovich, que con gran alegría nos dió la bienvenida a nosotros y a nuestro Instituto que comienza a trabajar desde ahora en este país. Pudimos conocer en la Misa a algunos de nuestros futuros fieles, unas 20 personas, entre los cuales hay 5 niños y dos muchachos adolescentes, que se encargaron de preparar el almuerzo de bienvenida para después de la Misa. Nosotros organizamos un pequeño fogón que dejó conformes a los presentes.

Para la ocasión viajaron desde Dushanbé, Tayikistán, los padres: Pedro López, superior de nuestra Delegación, Andrés Jauck y Lorenzo Senaccholi, y tres hermanas Servidoras: la Madre María del Amor Divino, la hna. María Mater Voploshonnovo Slova y María Mujabbati Isó. Además, desde Shimkent, Kasajstán vinieron la Madre María Zastupnitza y la hna. María Pojimskaia.

Como es sabido, la ciudad de Samarcanda posee una gran riqueza histórica por haber sido la capital del famoso camino de la Seda y una esplendorosa ciudad, la más importante y capital del extenso imperio de Tamerlán (o Amir Timur como se lo conoce en Uzbequistán) a fines del siglo XIV y principios del XV, donde alcanzó su máximo apogeo arquitectónico y cultural. Son muy famosas sus escuelas o madrasas de Registán, también las mezquitas construidas por esta época, entre las que se destaca la mezquita Bibi Khanum.

Por estos motivos, Samarcanda es un lugar muy visitado por los turistas. Cosa que hemos comprobado en estos pocos días que llevamos aquí, ya que no ha pasado uno sólo sin que algún turista haya visitado nuestra Iglesia.

En cuanto a la Iglesia católica, es una gracia poder empezar nuestro apostolado en esta iglesia de Samarcanda que fue construida hace más de un siglo, en el año 1916, por los mismos parroquianos, que en su gran mayoría eran de procedencia polaca, alemana y de otras nacionalidades europeas. Con la aparición de la Unión Soviética, la parroquia católica fue tomada y usada como gimnasio («спортзал»), así las 11 iglesias ortodoxas presentes ya desde el imperio ruso en esta ciudad, de las cuales hoy día quedan sólo tres, fueron también tomadas y usadas para fines diversos. Consumada la caída del comunismo soviético, el templo fue devuelto a la Iglesia y los encargados de ponerlo nuevamente en buenas condiciones para el culto fueron los hermanos franciscanos conventuales, a quienes se les encargó la atención pastoral de la Missio Sui Iuris de Uzbequistán y por ende, también de la parroquia San Juan Bautista. Fue en el año 1999 cuando se consagró el templo renovado. Son estos religiosos quienes con mucho esfuerzo han atendido pastoralmente esta parroquia durante todos estos años. Desde el año pasado la parroquia quedó sin sacerdote permanente y fue atendida por el párroco de la ciudad vecina de Bujará, situada a 280 km de distancia, de sábado a la tarde a domingo al mediodía. A falta de sacerdotes los superiores de esta congregación religiosa han decidido dejar esta parroquia y establecer una única comunidad estable en Bujará. Es por este motivo que el obispo nos pidió hacernos cargo de ella.

El Instituto tiene la importante tarea de continuar el trabajo de estos religiosos aportando a su vez su impronta. Son muchas las cosas que se pueden hacer. Pedimos que recen para que hagamos todo aquello que sea para Gloria de Dios, salvación de las almas y a la vez bendición para nuestro Instituto y para la Iglesia Católica en Uzbequistán.

En Cristo y María.

P. Esteban Curutchet y hermano Alberto Aleman

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here