Maka es un rio en la zona del Walsa (LLG) y de él es que toma el nombre este “Campamento Base”, que pertenece a una de las empresas que extrae madera aquí en Sandaun Province[1]. El nombre de la compaña es “Vanimo Forest Products Company”, y es la más grande en toda la provincia, y este “Campamento Base” a su vez es también el campamento más grande de la empresa[2].

El obispo me mandó a atender Maka, el campamento base del que les hablé arriba, porque tiene muchos trabajadores que viven aquí con sus familias y en su mayoría son católicos. Se trata de unas 70 familias aproximadamente, que vienen desde distintas provincias y viven aquí en unos pabellones construidos por la misma empresa. Son pabellones largos divididos en habitaciones de 4 x 6 metros que hacen de casa familiar. Muchos de ellos vinieron como jóvenes a trabajar y ahora ya están casados o juntados con sus 4 o 5 hijos nacidos aquí mismo, por eso es que realmente necesitan de una atención espiritual. La empresa les ayudó a construir un templo, pero el sacerdote más cercano está en Utai, a una hora de distancia por este mismo camino de montaña, y sin vehículo, por eso es que en el año solo puede venir solo un par de domingos a celebrarles la Misa, cuando la gente de Maka consigue un vehículo para ir a buscarlo.

También aquí en el campamento viven algunos asiáticos, venidos de Indonesia y Malasia para trabajar en la empresa. Algunos de ellos también católicos y con varios años aquí (dos de ellos me pidieron que los case, vinieron también de solteros y ahora ya tienen su familia aquí). Al principio se mostraban más reacios, pero con el pasar de los días ya nos hemos hecho amigos con varios… Especialmente desde de que me acerqué a charlar con ellos un día que llovía y que no podían ir a la selva a trabajar, entonces estaban bajo de una casa reunidos, yo aproveché y me acerqué, estaban haciendo apuestas a las riñas de gallos… Para mí era algo nuevo, entonces les empecé a preguntar y después le echaba porras al gallo del amigo que me explicaba. Ellos felices de que los acompañé en esa… después los invité al rosario y la predica de la noche y varios de ellos vinieron. Tampoco crean que me puse a apostar con ellos. Los malayos son muy sencillos también, vienen de una cultura un poco parecida a la papuana y son católicos… eso es un montón y se aprecia muchísimo. Al rato de haber cruzado un par de palabras te das cuenta que tenes mucho en común, tanto como una misma fe. Aquí ellos viven un poco mejor que los papuanos, pero tampoco tanto: tienen también unas casas grandes (como si fuera un gran pabellón, pero elevado sobre postes) donde viven dos o tres por habitación o en una habitación completa en el caso de que uno de ellos viva con su mujer e hijos, y tienen otra casa que hace de cocina y comedor común donde un grupo de señoras les cocinan. Entre ellos estamos nosotros, el seminarista Newton y yo. Nos dieron un fragmento de esas casas que tiene dos habitaciones y un baño. Todo bien rústico, pero bastante bien para ser Papua. Tener una cama, luz, baño y una ducha no es nada común acá. Yo nunca me lo hubiese esperado, ¡y menos aún tener aire acondicionado! Sí, sí, todo un lujo, y en nuestra casa en Vánimo no podés prender el ventilador por una hora porque se agota la batería ¡esto es un hotel cinco estrellas! Pasa que la empresa se puede dar ese lujo porque tiene dos generadores enormes funcionando las 24 horas (grandes como un auto o un container de esos que se ven en el puerto), sin los cuales no podrían funcionar los talleres y demás maquinarias de la empresa, y además sería casi insufrible estar en esos pabellones sin aire acondicionado con este clima.

Esta empresa como las demás ayudan a la población del lugar, al menos momentáneamente. Por ejemplo, construyen caminos, caminos que la empresa misma necesita para poder sacar la madera pero que a su vez comunican las aldeas entre sí y con Vánimo Town. Estar conectados con Vánimo significa: poder acceder a un hospital, poder comprar cosas mínimas como arroz y azúcar, que otros servicios puedan llegar a ellos, y que nosotros[MP1]  misioneros podamos llagar más fácil, por ejemplo lugares donde el padre Emilio fue en avioneta o caminando hoy se puede llegar con un vehículo 4×4; también las empresas construyen escuelas, y a los “Papa-Graun[3]” les ayudan a construir una casa “permanente” (“de material” diríamos nosotros -techo de chapa, piso y paredes de madera y un tanque para juntar el agua de lluvia, pero sin cocina y baño, eso ya sería mucho-). También, por ejemplo, una vez cada dos semanas ponen un camión a disposición para que todos los que quieran ir a Vánimo puedan hacerlo, y así también con otras cosas. Pero digo que, según me parece a mí, que les ayudan “momentáneamente” porque el día que ellos se van esos caminos desaparecen (como ya pasó en con varios de ellos). Los construyen sólo por un tiempo, porque se necesitan sólo unos meses sin mantenimiento y los ríos destruyen los puentes y las rutas se llenan de barrancos. Tampoco les enseñan a usar el dinero ni se preocupan por sus familias, por darles un hogar y vida digna, por cuidar los colegios y su funcionamiento… y sí, no son misioneros ni católicos ni españoles (de los de los reyes católicos). Son negociantes, su prioridad es llevarse la madera… cumpliendo con algunas normas.

Para terminar con este pantallazo de la situación y zona en la que me encuentro (espero no sea tan aburrida, pero es necesaria para después poder hablar con más soltura sobre los detalles) digo que además de este campamento base en el que me encuentro hay otras comunidades de católicos a las que quiero visitar y asistir: a 15 km está el aserradero de la empresa, y los trabajadores viven allí mismo (unas 50 familias, en su mayoría católicas, gente muy buena. A ellos ya los fui a visitar un par de veces y me pidieron mucho los sacramentos, bautismo, comunión, matrimonio…); a unos 50 km, hay otro Campamento que pertenece a otra empresa y se llama “5-6 Base Camp”. También hay una aldea católica “Smok” con su propio catequista[4]. La aldea calculo yo debe tener unas 40 familias. A unos 130 km esta Kiab-Konabasi (zona no católica) donde este año un grupo de familias católicas se movieron para formar una nueva aldea con el solo propósito de vivir juntos en la misma fe. A ellos espero poder ir a visitarlos. De ellos me contó el vicario de la diócesis antes de salir de Vánimo, pero no sé si podré… me dicen que el camino para llegar es peligroso y más en estos días de lluvia. Finalmente hay un par más de familias católicas dispersas en distintas aldeas cercanas, pero “no católicas”[5]. A ellos también espero poder ir a verlos o al menos mandar el mensaje para que se acerquen a recibir los sacramentos ahora que hay un sacerdote por un par de semanas.

Continuara…

P. Martin Prado, IVE

Papúa Nueva Guinea


[1] Papúa Nueva Guinea se organiza en Provincias (22) y estas a su vez en distritos y los distritos a su vez en LLG (Local Level Goverment) y finalmente estos LLG están integrados por villas o aldeas. Nuestra Provincia se llama “Sandaun” (algunos también la llaman o llamaban “West Sipik” por estar al oeste de éste, uno de los rios mas importantes de Papúa, el “Sipik” o llamado tambien “Green River”). Vánimo es la Capital de Sandaun Province y Capital de “Vanimo Green District”. Walsa es simplemente una de las localidades (LLG) que integran Vánimo Green District. Yo estoy misionando en Walsa, y es sólo un mínimo del porcentaje de sus habitantes. En todo Walsa hay más de 100 (atendidas solo por dos parroquias) yo visitaré solo un par de ellas en estos días.
[2] En Papúa hay muchas de estas empresas que se dedican a talar árboles y extraer madera, el recurso más explotado en nuestra provincia, y creo también en todo Papúa. Por ejemplo, solo en el predio de nuestra parroquia hay dos de ellas, cada una con sus puertos de embarque, maquinaria y campamentos en la selva (donde tienen sus casas, talleres, energía las 24 horas, etc.). Son una cosa bien impresionante y contrastante para todos nosotros, siendo que aquí la gente no tiene ni vehículo ni luz y todavía salen a cazar con arco y flecha.
[3] así los llaman a los jefes o padres de familia, familias que fueron las primeras en ocupar tales tierras. Ellos son los jefes y dueños de las aldeas.
[4] Los catequistas no son simplemente aquellos que dan las clases de catecismo. Catequistas aquí son sólo hombres, y son los que “reemplazan” al sacerdote en la aldea o parroquia. Son padres de familia que reciben cursos una vez al año en la diócesis (cursos que como tantos otros los dictan nuestras hermanas, SSVM, que tienen a cargo el “Centro pastoral” de la diócesis). Entonces estos catequistas son los que celebran la liturgia de la palabra los domingos que el sacerdote no está, son los que preparan a la gente para recibir los sacramentos y los que mantienen informado al párroco y al obispo de la situación en sus villas. Yo por ejemplo llegue a Maka y el catequista ya tenía una lista de niños para bautizar y un par de padres ya listos para que regularizaran su Matrimonio.
[5] Las aldeas aquí eran todas católicas, evangelizadas por los Pasionistas 50 años atrás. Pero después por falta de misioneros y algún pastor fantástico que llegó a la zona muchas de ellas hoy son “Revival” o CBC. Y en la práctica no practican nada, porque como pasa también en nuestra parroquia y creo yo en todos lados es igual, aquellos que se van entusiasmados tras de las nuevas “versiones de cristianismo”, cuando se apaga ese primer entusiasmo sensible se quedan vacíos y dejan de asistir a sus asambleas y tampoco vuelven al catolicismo por vergüenza. Entonces quedan sin nada, sin hacer ningún tipo de oración.

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