El tercer viernes de junio, hemos celebrado en Anjara, con inmensa alegría junto a fieles y peregrinos, la gran fiesta de “Nuestra Señora del Monte”.

La fiesta ha estado precedida por jornadas de intenso trabajo en los que se involucra a todos los fieles de la parroquia: familias enteras dedicando su tiempo y su esfuerzo en honor de la Santísima Virgen.

Virgen

Esta celebración, que se viene realizando hace ya 24 años, trasciende los confines de la jurisdicción parroquial; acuden a ella personas de toda Jordania, como así también grupos de fieles que han emigrado de sus países, especialmente de Irak y de Siria. Grupos de jóvenes de otras ciudades ofrecieron desde días antes sus servicios como voluntarios, los jóvenes de la Iglesia ortodoxa de Anjara, también pidieron este año participar en los trabajos de la fiesta.

Los trabajos previos a la fiesta son muy numerosos. Los hombres de la parroquia, bajo la dirección de los sacerdotes se encargan de acondicionar el predio que prácticamente todo él se transforma en un gran templo a cielo abierto para acoger a cuantos llegan a depositar sus plegarias en manos de María Virgen. Los jóvenes preparan los recordatorios de la fiesta, ayudan con todos los oficios relacionados a la liturgia; las mujeres de la parroquia se encargan de la limpieza del templo parroquial y del Santuario, y además del almuerzo que se realiza para agasajar al Patriarca y del cual participan autoridades, sacerdotes, religiosas, y los grupos de jóvenes que han ayudado en los trabajos de la fiesta. Las religiosas se ocupan de lo concerniente a la sacristía y orientan a los grupos que desempeñan los diversos oficios.

El coro juvenil de la parroquia inicia con anticipación sus ensayos, pues es encargado de solemnizar la liturgia de ese día y las vísperas de la fiesta.

El día anterior a la fiesta, tiene lugar la Santa Misa para la comunidad de Anjara, en la cual podemos decir que ya comienza la fiesta. Terminada la Santa Misa se hace una pequeña procesión portando un ícono de Nuestra Señora del Monte y el coro parroquial ofrece un hermoso concierto mariano.

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El día de la fiesta amanece muy temprano, ya desde las 5 horas comienza el trabajo de adornar el Santuario tapizando el muro del mismo con más de 6000 flores, que después la gente lleva de recuerdo a sus hogares.

Un momento muy emotivo lo constituye la llegada del Patriarca, quien es recibido por el párroco y una pequeña comitiva constituida por representantes de la comunidad parroquial y autoridades. En la recepción participa también el grupo scout que ejecuta diversas marchas en señal de alegre y respetuosa bienvenida.

Después de detenerse a rezar unos minutos ante la imagen de Nuestra Señora del Monte, el Patriarca mantuvo un breve encuentro de recepción con las diversas autoridades que vienen a presentar sus saludos a la Parroquia y luego se dispuso para la celebración de la Santa Misa. Mientras tanto la gente reza el rosario y acude al Santuario.

El corazón de la celebración lo constituye ciertamente la Santa Misa, que este año fue presidida por Su Beatitud Foad Twal, Patriarca Latino de Jerusalén, acompañado por Mons. Maorun Lahham, Obispo auxiliar de Jordania y varios sacerdotes venidos de diversas partes, tanto para concelebrar la Santa Misa, como también para oír confesiones.

En la homilía, el Patriarca se refirió a la Santísima Virgen como a la Madre que “llora por nosotros y llora con nosotros”, aludiendo al hecho ocurrido el 6 de mayo de 2010 día en que Nuestra Señora del Monte derramó lágrimas de sangre, quedando surcadas sus mejillas por las mismas durante más de dos años. El Patriarca notó que el llanto de la Virgen precedió por poco tiempo a los hechos políticos que se han sucedido desde 2010 en Medio Oriente y que han ocasionado tantos sufrimientos a los países árabes, de modo especial a los cristianos. También recordó diversos momentos de la reciente visita del Santo Padre a Jordania y Tierra Santa e imploró con insistencia a la Santísima Virgen el don de la paz para Irak, para Siria, para todo el Medio Oriente.

Se encontraban presentes este día autoridades del gobierno islámico, la embajadora de Brasil, religiosas de diversas congregaciones, contingentes de laicos: más de 2000 personas reunidas en torno a la Madre de Anjara para implorar su intercesión.

Esta fiesta en honor de Nuestra Señora del Monte, constituye una fiesta para toda Anjara. Anjara se transforma para honrar en este día a la Santísima Virgen. Hay que tener presente que los cristianos también en Jordania son una minoría y que a menudo atraviesan difíciles circunstancias. Por eso no deja de ser muy significativo que un gran número de fieles acudan desde todo el país a depositar sus intenciones entre las manos maternales de la Virgen del Monte. La Virgen derrama abundantes bendiciones a quienes a ella se acercan para pedirle, ésta intenta ser la respuesta de sus hijos, es este un día de fiesta por la manifestación de fe del Pueblo cristiano en un país de Medio Oriente y constituye para nosotros un motivo de firme esperanza.

Ofrecemos para quienes lo deseen, un breve resumen con la historia del Santuario y del milagro del llanto de Nuestra Señora del Monte.

Servidoras en Jordania

 

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