Hoy se celebró la primera misa en la iglesia del noviciado. Pero la inauguración será el día del Verbo Encarnado, donde también recibirán la sotana los seis novicios. Pero ahora la teníamos que inaugurar para los Ejercicios Espirituales, porque sino no había lugar donde rezar. Está grande y cómoda. Se puso el sagrario que donó Cándida, de Australia, y hoy por vez primera alojó el Cuerpo de Cristo. También hay una hermosa imagen de San José, grande. La Imagen de la Virgen de Luján la donó la M. Corredentora.

Yo al ver la iglesia recuerdo con mucho agradecimiento que la primer donante de esta hermosa iglesia, la que dió el «puntapié inicial», fue mi mamá, que nos donó para que comencemos con todo… y es increíble que en menos de dos años ya esté levantada y ya la podamos usar. Los que ayudaron también a que se levante es la misma Cándida de Asutralia, y una amiga suya, quienes siguieron ayudando hasta lo que podemos ver en las fotos. Yo recuerdo que el 8 de mayo de 2018, día de la Virgen de Luján, luego del fogón del mediodía hicimos la bendición del lugar… sin nada, ni los cimientos. Solo los piolines que marcaban los cimientos.

Un año y diez meses nada más… increíble.
Gracias mamá, y todos los donantes.
Desde esta iglesia siempre se rezará por mi madre, Cándida, Sandra, Davide e Daniela, y por todas sus familias.
Un abrazo grande.
Firmes en la brecha!
P. Diego Cano, IVE.