El P. Jorge Cortés fue recibido en audiencia privada por el Santo Padre y pudo saludarlo además en la audiencia del miércoles 19 de noviembre. Presentamos la noticia aparecida en L´Osservatore Romano, edición italiana, del 20 de noviembre de 2014. En los próximos días daremos más información.

Cristianos que huyen de la violencia de los fundamentalistas, familias enteras que ya no tienen nada, obligadas a abandonar sus casas y posesiones para salvar la vida. Ha contado al Papa hechos dramáticos el vicario de la arquidiócesis latina de Bagdad, el P. Jorge Cortés, del Instituto del Verbo Encarnado. De Irak, donde se encuentra desde el año 2010, ha venido a agradecer a Francisco por su apoyo y sus oraciones por la paz y por los cristianos perseguidos, en particular los de Medio Oriente. El religioso, de origen argentino, ha explicado que una emergencia ahora es la de recibir a las familias que llegan a la capital. Actualmente son 500 los núcleos familiares alojados en escuelas: más de 80 están alojadas en la de los padres carmelitas, mientras que las demás están divididas entre institutos y casas particulares. La situación sin embargo es insostenible porque les falta todo. Poseen solo la ropa que vestían en el momento de su huída.

P. Jorge Cortes, misionero del IVE en Irak, y p. Carlos Walker, superior general del IVE en audiencia privada con el Papa Francisco
P. Jorge Cortes, misionero del IVE en Irak, y p. Carlos Walker, superior general del IVE en audiencia privada con el Papa Francisco

También para las 120 familias latinas registradas en Bagdad el momento no es fácil. Cada semana, ha dicho el P. Cortés, al menos unos 15 católicos dejan el país y este éxodo no disminuye. Han llegado también pedidos de ayuda de parte de católicos que viven en el norte del país, en particular de las ciudades de Duhok y Arbil, donde el rígido clima es una dura prueba para los refugiados que sin alojamiento ni víveres deben afrontar el frío y la nieve.

De caridad y asistencia a los necesitados ha hablado con el Papa también la hermana Elvira Tutolo, de las hermanas de la caridad de Santa Antida Thouret. Originaria de Termoli, trabaja hace años en la República Centroafricana. Un país que está entre los más pobres del mundo, y que, desde marzo de 2013, es teatro de una sangrienta guerra civil. La hermana Elvira se ocupa en el pueblo de Berberati de menores abandonados y huérfanos que ha ubicado en casas de familia abiertas a recibir niños. La llaman “la hermana de la calle” y últimamente está ocupada en la recuperación de ex guerrilleros, muchas veces adolescentes, para darles la oportunidad de recomenzar una nueva vida y reinsertarse en la sociedad. De este trabajo ha hablado a Francisco, que le ha confiado su deseo de visitar el país africano.

 

.

Deja un comentario