Pontevedra_93_Aniversario_Aparicion_Virgen_Maria

Quiero compartir con todos ustedes, una gran alegría desde el Santuario del Inmaculado Corazón en Pontevedra, donde Nuestra Señora se apareció junto con el Niño Jesús a sor Lucía (una de las videntes de Fátima) pidiéndole reparación a su Inmaculado Corazón por medio de la comunión reparadora de los 5 primeros sábados de mes.

Este pasado 10 de diciembre hemos celebrado el 93º aniversario de esas Apariciones, con algunos actos. Nuestra preparación empezó una semana antes, para arreglar la capilla, buscar los cantos, ultimar todos los detalles para ese gran día.

El mismo día por la mañana empezamos con el rezo del rosario meditado, en la capilla de las Apariciones, el mismo lugar donde la Virgen y el Niño Dios se aparecieron. Es hermoso poder estar en este lugar sagrado donde la Virgen y el mismo Dios quisieron hacerse presentes.

Por la tarde tuvimos una conferencia dada por el Delegado Diocesano del Apostolado Mundial en Santiago de Compostela, que habló del mensaje de Fátima de un modo general. Acudieron un gran grupo de personas. Y fue de mucho fruto.

A continuación, tuvimos la Santa Misa, celebrada por el Consiliario del Apostolado de Fátima en Santiago, en la capilla grande, lugar donde se encuentran el altar y los arcos que formaban parte de la capilla de Tui, donde sor Lucía, siendo novicia de la Congregación de las Doroteas, tuvo la visión de la Santísima Trinidad.

Luego comenzó la procesión de antorchas con la imagen de Nuestra Señora del Inmaculado Corazón con el Niño Jesús. Esta imagen fue hecha por encargo de unos feligreses hace mucho tiempo y figura la Aparición de un modo muy fiel. Durante la procesión fuimos rezando el Santo Rosario y cantando a la Virgen. Era muy hermoso ver cómo, por donde pasaba la Virgen María, muchos preguntaban el porqué de la procesión y algunos se unían a rezar.

Para nosotras fue una gran alegría y un regalo de nuestra Madre. Ya les digo que desde que llegamos a esta misión no hemos dejado de recibir gracias de Ella. El trabajo más simple que hacemos cada día en su santuario, Ella siempre nos lo está pagando con creces. Nos sentimos muy mimadas por ella. Nunca nos ha dejado pese a las dificultades que se han podido presentar. Siempre nos ha enseñado a abandonarnos más en sus manos.

La meta final de la procesión era la Basílica de Santa María, donde estaba programada una segunda conferencia sobre: “El mensaje de Fátima en Galicia”. A continuación tuvo lugar la Santa Misa, luego de la cual mediante una pequeña procesión llevamos de regreso a la Virgen a su santuario. Una vez llegados al santuario hicimos la oración de consagración al Inmaculado Corazón y terminamos finalmente con el canto del 10 de diciembre, propio de este santuario y de esta aparición. Comparto con ustedes la primera estrofa:

“El diez de diciembre la Virgen María, bajó a Pontevedra y habló a sor Lucía.

Ave, Ave..”.

Quiero terminar dando gracias a Dios y a Nuestra Madre por todas las gracias que nos ha concedido con este apostolado y recordar aquellas palabras que la Virgen le dijo a sor Lucía: “¡No te desanimes! Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios”.

Que estas palabras nos alienten para seguir adelante en nuestro camino hacia Dios, llevados de la mano de María.

María Llum de Crist, misionera en Pontevedra