Misión popular en Yako

Lo prometido es deuda… aquí les dejo la crónica de la misión que a Dios gracias realizamos también este año…

Del domingo 8 al sábado 14 de diciembre hemos realizado una misión popular en Yako, una de las cinco aldeas que atendemos aquí. Esta es la segunda misión que se hace en esta villa, ya que todos los años, para esta misma fecha, hacemos este tipo de misiones, y vamos todos los años a una villa diferente. La última vez que la misión se hizo en Yako fue en el 2009.

Los misioneros éramos alrededor de 40 personas, incluyendo a los dos sacerdotes y a la Madre Rocío, SSVM, que vino junto a varias chicas del hogar que atienden y nos dieron una ayuda enorme encargándose de los niños y los jóvenes. El resto de los misioneros eran hombres y mujeres de las otras cuatro aldeas en las que trabajamos.

Una de las cosas más hermosas de esta misión fue haber descubierto un mundo totalmente nuevo dentro de la selva. Sabíamos -porque nos habían contado- que dentro de la selva y arriba de una montaña había mucha gente, sin embargo no esperábamos encontrarnos con semejante espectáculo: muchísimas casas, un pequeño cementerio, la tierra muy bien trabajada y un lugar que parecía detenido en el tiempo, digno de una película. Lamentablemente no fue mucho lo que pudimos hacer con esta gente, porque solamente uno de ellos hablaba pidgin (que es la lengua que usamos aquí), y el resto hablaba un idioma extraño que nosotros no conocemos.

De todos modos, en nuestra parroquia hay gente que conoce esta lengua, así que debemos organizarnos para hacer algo con esta gente en el futuro. Y a pesar de la limitación de la lengua, entendieron perfectamente quiénes éramos y a qué íbamos, así que pudimos bendecirles todas las casas, y al irnos nos regalaron muchísima comida y algunas artesanías.

El día comenzaba a las 7 am con una hora de adoración al Santísimo. A las 8 salíamos a caminar por la villa rezando el rosario, y a las 8:45 teníamos la santa Misa. Después de eso, desayunábamos y salíamos a visitar casas. A la tarde, en cambio, cuando comenzaba a anochecer, hacíamos una procesión con la gente y al terminar tenía lugar el acto misional, con la predicación del sacerdote y un pequeño punto de catecismo del cual se encargaron algunos seminaristas.

El último día hemos bautizado unos cuantos bebés, y el domingo varios niños han recibido su primera comunión.

Es todo. El relato es breve para no aburrirlos. Creo que las fotos que les mandamos hablan mejor que nosotros (ver fotos AQUI)

Misioneros en Papúa Nueva Guinea

Fuente: http://papuanuevaguinea.verboencarnado.net

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