Este próximo viernes hubiese cumplido mi padre 60 años. Perdió la batalla contra el cáncer hace un poco más de tres años.

Lo siguiente es una reflexión que yo escribí en el 2015[1] cuando se acercaba el primer aniversario de su fallecimiento. Es una pequeña reflexión que espero les ayude a recordar de dos cosas: 1) del gran impacto que puede tener nuestra relación con “Abba”[2] en nuestras vida espiritual, 2) y del gran impacto que podemos tener como padres espirituales en las vidas de los demás, si deseamos reflejar la Paternidad de Dios.

“Mi padre ya no está conmigo aquí en la tierra, y aun continua a ensenarme los designios de Dios. Cuando pierdes a tu papa todo es oscuro, la situación no tiene sentido, y te encuentras haciendo preguntas como: “¿Porque Dios me está quitando al padre que tanto amo?” Al pasar el tiempo podemos ver como la Providence de Dios comienza a revelarse en medio de las nubes oscuras. Lo que se vio como una situación terrible de repente se convierte en un momento de misericordia divina.

Nuestros padres se nos dan por un motivo muy particular en el plan de Dios. Se les encarga, por medio de su amor y ejemplo, reflejar al único Padre, que mora en luz inaccesible. Cada padre aquí en la tierra está llamado a ser una imagen de nuestro Padre celestial.

La cosa que más preocupo a mi papa en sus últimos días fue el pensamiento que no iba a poder estar presente en la graduación de mi hermano y en mi ordenación sacerdotal. El amor que el tenia por nosotros sus hijos era tan grande que le dolía saber que nosotros no íbamos a tener a nuestro padre presente en esos momentos tan especiales. Estaba más preocupado por nosotros que por sí mismo. En este su dolor me enseño una simple realidad de Dios; que Dios quiere estar presente en cada momento de nuestras vidas. Se preocupa por nuestro bien, ya sea en momentos grandes o en momentos pequeños de nuestra vida; el quiere estar presente a nosotros. Este es el amor de Dios por nosotros como Padre. Y esto es lo que el amor de mi padre me continúa a enseñar sobre el amor que Dios Padre tiene por nosotros. Incluso en su eterno descanso, el ejemplo de mi padre continua a enseñar… y a amar.”

James Douglas Etheridge

6 Octubre, 1957- 12 Agosto, 2014

P. Christopher Etheridge, IVE

Formador – Chillum, MD

[1] Fecha: 27/04/15
[2] “Yo pudiera resumir el Padre Nuestro con decir; ‘nunca se desanimen, tienen un padre en el cielo… y les haría bien de verse de vez en cuando como pequeños niños, porque acuérdense que la gente vieja no entrara en el Reino Celestial. Pos eso tenemos que ser jóvenes, y si se piensan jóvenes, empezarán a llamar a s padre celestial Abba.’” (Ven. Fulton Sheen, Charla de retiro familiar sobre el Padre Nuestro).

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