Nuevamente tuvimos la gracia de poder encontrarnos casi todos los sacerdotes de la Provincia en la Isla de Tynos, siempre en una casa de los hermanos maristas.

Como el año pasado, tuvimos mucho tiempo de recreación comunitaria, algunos paseos por la isla, participación en las fiestas patronales de la Isla (Asunción de la Virgen) con el Obispo y el clero local, conferencias del P. Arturo Ruiz Freites, IVE, sobre Lutero y alguna que otra salida a la montaña.

Como condimento especial de esta convivencia hicimos una peregrinación hacia la conocida Isla de Patmos. Como es sabido, en esta isla vivió el Apóstol y Evangelista Juan durante cinco años, en los cuales estuvo exiliado luego de su martirio “superado” en Roma. Tras haber realizado algunos milagros, fue consiguiendo la conversión de los isleños a pesar de ser un simple prisionero. Lo que más destaca en esta Isla, es la cueva en la cual san Juan recibió las visiones y revelaciones de parte del mismo Jesucristo, las cuales fueron dictadas por el Apóstol a su amanuense Prócoro y que se transmitieron en el último libro de la Biblia, el Apocalipsis. Hemos podido rezar largamente en la gruta y luego hemos celebrado la Misa en el lugar donde san Juan bautizó a los primeros conversos de la isla (en Sykamia) tras vencer al mago de la Isla, Kynops.

Agradecemos a Dios y a su Madre celestial la gracia de este tiempo de descanso y formación comunitario y el inicio del año con renovadas fuerzas. Todo sea para mayor gloria de Dios y bien de las almas.

Padres misioneros en Europa del Norte, IVE

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