Queridos todos:

Ya se cumplen dos meses que llegué a Guyana, aunque no me parezca mucho más de semanas. No quiero dejar pasar el tiempo sin contar algo de lo que se vive en esta misión.

Es verdaderamente impresionante todo lo que se hace en esta misión, y todo lo que se hizo durante más de 20 años. Impresiona porque es mucho y no lo conocía, e impresiona aún más cuando uno hace el salto al pensar en todas las misiones de nuestra familia religiosa, que como en Guyana serán muchísimas las cosas que se hacen.

Aquí va entonces una pequeña crónica y unas fotos contando un poco lo que hacemos en Guyana:

Tenemos dos comunidades religiosas: una está en “la misión de Santa Rosa”, sobre el río Moruka; Y la otra está en la población de Charity, sobre el río “Pomeroon”. Una tercera comunidad es la de las hermanas, también en Charity.

De la misión de Santa Rosa no les puedo contar porque todavía no he tenido la oportunidad de ir, son unas dos horas y media por río y mar desde Charity, donde me encuentro en este momento y sobre la que sí les puedo contar:

La parroquia

En la parroquia San Francisco Javier vivimos 3 sacerdotes, y está en el lugar más estratégico para poder atender las 9 comunidades que dependen de ella. Estratégico porque nos encontramos justo en el punto donde termina la ruta y topa con el río. Cuatro comunidades están sobre esta ruta, que costea el mar, y cinco a las orillas del río. Así que, dependiendo de donde se va, uno se sube al auto o se sube al bote y en una hora ya puede estar en la comunidad más lejana, sea del río como de la ruta.

Además de esta parroquia estamos a cargo de otra parroquia compuesta de tres capillas o centros que se encuentran cruzando el río Essequibo. Éste es un río grande y no fácil de cruzar, especialmente por la marea, lo que nos exige que para las misas dominicales haya que salir el sábado al mediodía y volver el lunes a la mañana.

El visitar las comunidades es verdaderamente algo muy lindo, sobre todo para la misa dominical. Las comunidades del río te ponen muchas veces en un espectacular escenario misionero, que, si bien no es lo más importante, es algo que consuela y se disfruta. Uno llega con la lancha a un muelle ya rodeado de botes, de allí ya se ve una capilla de madera levantada unos metros sobre sus columnas para evitar el contacto con el terreno pantanoso. En la capilla un grupo de unas veinte o treinta personas reza el rosario esperando al sacerdote para la Misa, durante el rosario muchos se acercan a confesarse. Estas cosas animan mucho, y mueven a dar gracias Dios y a nuestros misioneros que tanto han trabajado aquí.

Una gran ayuda son los llamados “P.L.A.”, los catequistas encargados de cada comunidad, que realmente dan una mano grandísima en su comunidad, sobre todo haciendo el “servicio”, o comunión eucarística, los domingos que no podemos ir; como también organizando actividades, dando catecismo, visitando a la gente, etc. Con ellos tenemos reuniones de formación y practicas todos los meses.

El frente de la parroquia St. Francis Xavier

La capilla de St. John a orillas del rio

El río Pomeroon

Para la fiesta de una de las capillas sobre la costa

En la capilla “St. Luis King of France” a orillas del río

“El Dorm”

Otro apostolado que hacemos es el Dormitorio para chicos que vienen del río o del interior para poder cursar el secundario en Charity. Se llama “St. John Bosco Roman Catholic boy’s Dorm”. Son unos 30 chicos que viven con nosotros. Van a la escuela todos los días, y quienes pueden van a sus casas lo fines de semana. Para ellos es casi un orgullo pertenecer al “Dorm de los padres”, como se lo conoce en la escuela y en la calle. Muchos no son católicos, sin embargo, están contentos de vivir con nosotros e incluso piden participar en nuestras actividades religiosas, por eso, saben ayudar en la misa muy bien y dirigir el rosario. Y de entre ellos Dios nos ha dado una vocación, que ahora está en el seminario de Washington.

El edificio del “dorm”. Con su flameante bandera de Guyana

En viaje por el río para preparar una fiesta patronal con los chicos del Dorm.

(Nos ayuda este año, dando un muy buena mano, un voluntario de Estados Unidos)

Acción de gracias después de la Misa y antes de ir a la escuela.

Los comedores

Por último les cuento de los comedores. Tenemos cuatro comedores, uno en la parroquia y otros tres en distintas comunidades. En el recreo del mediodía, muchos niños de la escuela se acercan a la parroquia para almorzar, o en las comunidades del río, se les lleva el almuerzo a la escuela. En total se le da el almuerzo de lunes a viernes a unos 300 niños.

Almuerzo en el comedor de la parroquia

Un grande saludo a todos y nos encomendamos a sus oraciones.

Unidos en el Verbo Encarnado

P. Joaquín Ibarra

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