“¡Pobres almas de los niños que, sin culpa suya, han nacido en un siglo que les tiene declarada guerra a muerte!

Yo no creo que haya habido tiempo en la historia en que con más saña se haya combatido el alma de los niños. Como que la divisa de la impiedad moderna es esa: ¡Corromper al niño!”[1].

Así describía el gran obispo de Palencia, el Beato Manuel González, la situación de sus niños en el siglo pasado. Sin duda que la situación actual no es tan lejana. Se busca corromper a los niños con el internet, T.V., el materialismo, la ausencia de Dios en la educación, etc.

“¡Pobres niños!, sigue el Beato, ¿Y qué habrá para defenderse de estos héroes modernos de la escuela laica o de catecismo rutinario, del cuento y de la revista inmorales para niños, del cine corruptor y enloquecedor, de la coeducación sexual, etc. etc., que hacen bueno al Herodes de la historia?

¿Quiénes los defenderán? …Yo me lo digo a mí mismo muchas veces: «Si nosotros los sacerdotes no amamos y defendemos las almas de los niños, ¿quién las defenderá? ¿Quién las va a querer?»

¡Qué hermoso lema para la bandera de un sacerdote! ¡Salvemos las almas de los niños!”.

Como todos los años, hemos realizado el campamento de niños, del 13 al 20 de diciembre, en nuestro querido pueblo del Nihuil.

Es una gracia de Dios poder realizar como Congregación estos apostolados con niños, y contrarrestar los ataques que sufren estas almas…y así defenderlas ¡y salvarlas!

Este año participaron 70 varones. En gran número provenientes de nuestros colegios en S. Rafael (Bachillerato Humanista e Isabel la Católica). Fueron días de gran alegría y de muchísimos frutos. (En las fotos verán algunas de las actividades).

Que el Señor nos conceda la gracia de tener sus mismos sentimientos, especialmente esos que iban dirigidos a los niños “Dejad que los niños vengan a Mí, no se lo impidáis” (Mc. 10, 13). Por eso el gran obispo, apóstol de los niños y de los sagrarios abandonados, confiesa que el gran secreto en la educación y salvación de los niños es la gracia: “Honradamente os confieso, con la experiencia de la historia y de años y de casos sin número, he aquí el gran instrumento de la educación integral del hombre: la gracia”… “Procurad que vivan en gracia de Dios vuestros niños y jóvenes: solamente con ella y por ella vivirán su verdadera y completa vida”.

Realmente ¡qué hermoso lema para la bandera de un sacerdote! ¡Salvemos las almas de los niños!

P. José Gabriel Vicchi, IVE
San Rafael, diciembre de 2015

_______________

[1] Los párrafos que tomamos del Bto. Manuel González son extraídos de su obra “La gracia en la educación”.

Deja un comentario