Queremos simplemente compartir con ustedes las principales actividades que han surgido en lo que va de este nuevo año litúrgico

Jornada mundial del enfermo en Nazaret

El día 11 de febrero, en la Jornada mundial del enfermo, por gracia de Dios pudimos asistir a la Basílica de la Anunciación y participar de la santa Misa, presidida por Mons. Zygmunt Zimowski. En la santa celebración se administró el sacramento de la Unción a los enfermos allí presentes, y ésta fue concelebrada por más de 60 sacerdotes y varios obispos.

En nuestro monasterio pudimos hospedar a algunos niños del Hogar Niño Dios de Belén que vinieron con las hermanas SSVM en representación del hogar, y se quedaron en nuestra pequeña hospedería luego de haber conocido el monasterio.

Nuevos baños para los peregrinos

Ciertamente que la hospitalidad ha sido siempre una de las improntas características de los monjes, y nosotros no debemos estar exentos, sin embargo debido a las condiciones del lugar y situación de monasterio, hasta ahora estábamos muy limitados respecto a la atención de los grupos de peregrinos que vienen a visitarnos. Es por esta razón que nos ha llenado de alegría tener finalmente baños públicos para los peregrinos de santa Ana; la obra ha sido realizada por los padres franciscanos, propietarios del lugar santo que custodiamos, y por gracia de Dios contribuye notablemente a una mejor recepción de los grupos que asisten al Monasterio.

Asistencia a los peregrinos

Si bien es notable cómo ha disminuido en estos meses de invierno la cantidad de peregrinos, sin embargo hemos contado con varias visitas de miembros de nuestra familia religiosa que, peregrinando por los santos lugares, han querido venir a conocer la casa de santa Ana y visitar a los monjes. Entre ellos podemos mencionar a algunas hermanas SSVM de Italia y E.E.U.U., además de un grupo de sacerdotes de la provincia de “Nuestra Señora del Pilar”, incluyendo a su provincial, el P. Miguel Soler.

Últimas podas

Finalmente mencionamos a un grupo de voluntarios italianos que se ofrecieron a podarnos los olivos más grandes y que más atención necesitaban, a fin de que este año den mejores y más abundantes frutos, como el aceite del cual nos abastecemos.

Damos gracias a Dios por todos los beneficios recibidos al comenzar este año de la misericordia y nos encomendamos a sus oraciones para que la presencia monástica del IVE en Tierra Santa sea cada vez más fecunda.

P. Jason Jorquera M.

Séforis, Tierra Santa

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