Querida Familia Religiosa:

Al ser el bien difusivo de sí, queremos contagiarlos de nuestra alegría.

Damos gracias a Dios incesantemente, ya que no dejamos de ver tantas y tan grandes gracias derramadas a lo largo de este año .

tanzania instituto verbo encarnado

Pero aquí, en nuestra pequeña misión, en Ushetu, Tanzania, África; desde enero de este año hemos percibido la Misericordia de Dios en un pueblo sediento de su Palabra.

Rápidamente mencionamos algunos de los acontecimientos más significativos como:

La presencia, por un mes, de cinco voluntarios holandeses, quienes se encargaron de “poner al día” la misión y la parroquia, ayudando generosamente en todo tipo de trabajos, dejando atónitos a los mismos fieles.

La inauguración del Jardín de Infantes dirigido por las SSVM y la presencia de nuestra querida Superiora General, la Madre María de Ánima Christi.

La llegada de “sangre nueva” para ambos Institutos de la Familia Religiosa: un nuevo misionero para el IVE en Tanzania, el R. P. Diego Cano; y una nueva misionera para las SSVM en Tanzania, la hermana María Reina Inmaculada.

La alegre noticia de saber que este año ingresó al convento una de las voluntarias, Ilke, proveniente de Holanda, que nos había visitado y ayudado en gran medida durante noviembre del año 2011.

La visita de dos voluntarios más, la primera en llegar fue Giulia, italiana, quien permaneció con nosotras tres meses ayudando en los diversos apostolados. El segundo fue Diego, chileno, quien estuvo aproximadamente dos meses y medio con nosotros. Su presencia fue de gran ayuda para la familia religiosa y de mucho provecho espiritual.

Finalmente queremos agradecer la visita a nuestra misión del R. P. Marcelo Cano. El Padre Cano celebró la Santa Misa en nuestro convento, nos presentó la exposición detallada de la Sabana Santa, su importancia histórica, su veracidad y la realidad de los sufrimientos del Varón de Dolores y nos predicó un día de retiro.

Podemos afirmar junto con el Santo Padre “el encuentro con Jesús vivo, en su gran familia que es la Iglesia, llena el corazón de alegría, porque lo llenan de verdadera vida, de un bien profundo, que no pasa y no se marchita”. Agradecemos inmensamente la visita del Padre Marcelo, por el gran ejemplo que nos dejo, su generosidad, entrega y amor profundo a la Congregación, y porque nos incentivó a “no marchitarnos”, sino más bien a ser astros, astros que irradien la Luz Divina, según lo trazado en nuestras Constituciones: “Y en solo Cristo y Cristo siempre y Cristo en todo y Cristo en todos y Cristo Todo”.

“La verdadera riqueza es el amor de Dios, compartido con los hermanos” y “quién experimenta esto no teme a la muerte y recibe la paz del corazón”. (Papa Francisco, Angelus, 04/08/2013)

Hermanas SSVM en Ushetu, Tanzania.

 

Deja un comentario