Del 7 al 10 de Enero pasado, tuvo lugar en Jordania la reunión de Superioras de la Provincia “Nuestra Señora de los Dolores”, que pertenece a las Servidoras y comprende: Jordania, Siria, Palestina e Israel.

La mayor parte de las Madres llegaron el 6 de Enero y por la noche, participamos de la Santa Misa de Navidad en rito copto celebrada por los Padres del IVE presentes en Jordania: P. Marcos y P. Iusef. Luego tuvo lugar la Cena con la Familia Religiosa y la entrega de regalos a los niños y jóvenes de nuestros hogares en Anjara.

El 8 tuvieron lugar las distintas conferencias a lo largo de todo el día. El 9, durante la Santa Misa celebrada por el P. Victor Moreyra, misionero en Anjara, hicimos la consagración de la Provincia con todas las superioras presentes a la Virgen de Anjara.

Ante la imagen de la Virgen que el 6 de mayo del 2010 lloró lágrimas de sangre, renovamos nuestro amor y devoción a nuestra Madre Santísima, le prometimos ser fieles a nuestro cuarto voto y no olvidarnos de su dolor. Pusimos cada una de nuestras comunidades y necesidades de nuestra Provincia en sus manos… porque somas todas Suyas, para ser todas de Jesucristo.

La reunión finalizo el viernes 10 de Enero con la Misa solemne en el Santuario del Bautismo del Señor, junto al río Jordán. Fue presidida por Mons. Pierbattista Pizzaballa y concelebrada por varios obispos y sacerdotes. Desde la parroquia de Anjara fuimos en dos colectivos junto con fieles,  jóvenes y niños de los Hogares a cargo de nuestra Familia Religiosa.

El Santuario, aún en fase de construcción, estaba lleno de fieles venidos de diversas parroquias de toda Jordania y de otros lugares. Durante la ceremonia, en el momento solemne de la bendición con el agua del río Jordán, pudimos ver la gran devoción que los cristianos locales tienen a esta ceremonia.

Si bien el Santuario no está concluido, no fue un obstáculo para solemnizar este día. Se vivió verdaderamente un clima de fiesta, especialmente al cumplirse 20 años del inicio de las peregrinaciones a esa parte del Jordán. Allí los cristianos tienen “su lugar” junto al Jordán, simplemente porque fue el lugar elegido por la Santísima Trinidad para manifestarse en el misterio del bautismo de Nuestro Señor: en la voz del Padre que declaró: “Este es mi Hijo amado en quien me complazco” y el Espíritu Santo que descendió “en forma de paloma” sobre el Verbo Encarnado (Mt 3,13).

Al finalizar la ceremonia pudimos recorrer los lugares arqueológicos aledaños al Santuario, junto al Jordán: La Iglesia de San Juan Bautista, donde se han encontrado restos de tres Iglesias del s. IV, V y VI y la Casa de S. Maria Egipcíaca, donde vivió 47 años dedicada a la oración y penitencia, como lo atestiguó el monje Zósimo.

Que la Santísima Virgen nos conceda la gracia de profundizar cada día más en el amor a la Santísima Trinidad y valorar la inestimable gracia recibida por medio de nuestro bautismo.

En Cristo y Maria Santísima,

M. Maria del Cielo, SSVM