Por ser el mes de octubre dedicado a la Virgen, quiero dedicar esta pequeña crónica en su honor.

virgen-fatima«El anuncio de Dios de la enemistad entre la Mujer y Satanás al comienzo de los tiempos es clarísimo: Él mismo crea una enemistad que es una enemistad irreductible. No se trata de una enemistad, digamos así, por desconocimiento o alguna enemistad por malentendido, sino que es única… enemistad formal entre Satanás y la Mujer, entre la descendencia de Satanás y la descendencia de la Mujer. Es una enemistad creada por el mismo Dios: pongo enemistad –le dijo a la serpiente–, pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo (Gn 3,15). Y esto que Dios había anunciado en lo que se conoce como el Protoevangelio, va a tener su cumplimiento en el momento en que el ángel Gabriel se presenta a la Santísima Virgen en Nazaret: ahí le anuncia de parte de Dios que fue elegida para ser Madre del Hijo único de Dios, del Verbo. tres-pastorcitosY allí la Santísima Virgen acepta esa misión y al aceptar esa misión se constituye en la Mujer que se opone a Satanás y no solamente a Satanás, sino a los que son como él. Ella acepta, libremente en la fe, esa misión que Dios le había encomendado, absolutamente única, singularísima, de dar carne y sangre a la segunda persona de la Santísima Trinidad, a Aquel que es tan Dios como el Padre y como el Espíritu Santo. Y en ese momento, cuando dice he aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra (Lc 1,38), en sus entrañas purísimas comienza a existir –porque en ese momento es cuando comienza a tomar la naturaleza humana– Jesucristo Nuestro Señor, el Verbo Encarnado»[1].

Es por lo mismo que el mal no puede triunfar, María intercede por nosotros ante su Hijo.

juan-pablo-ii-fatima-consecracionDecía San Juan Pablo II: «Y qué diremos de los tres niños de Fátima que, de repente, en la víspera del estallido de la Revolución de Octubre escucharon: “Rusia se convertirá” y “Al final, mi [Inmaculado] Corazón triunfará”? Ellos no pudieron inventar tales predicciones porque no sabían lo suficiente acerca de historia o geografía, y mucho menos de los movimientos sociales y la evolución ideológica y, sin embargo, sucedió tal como lo habían dicho» [2].

Como indica el Cardenal Bertone: «El 25 de marzo de 1984 en la Plaza de San Pedro, recordando el mandato pronunciado por María, el Santo Padre en unión espiritual con los obispos del mundo, confió a todos los hombres y mujeres y a todos los pueblos al Inmaculado Corazón de María».

Aquel mismo día se daba inicio en Argentina a la rama masculina de nuestra  Familia Religiosa del Verbo Encarnado.

«Oh Madre de los individuos y de los pueblos, tú que conoces todos sus  sufrimientos y sus esperanzas, tú que tienes el conocimiento materno de todas las batallas entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad que afligen al mundo moderno, acepta nuestra súplica que dirigimos a tu corazón movidos por el Espíritu Santo.

Abraza, con el amor de Madre, este nuestro mundo, que confiamos y consagramos a ti, ya que estamos llenos de preocupaciones por el destino terrenal y eterno de los individuos y de los pueblos.

Oh pura Inmaculada.

De la escasez y de la guerra, de la destrucción incalculable, libéranos.

De los pecados en contra de la vida del hombre desde su inicio, libéranos.

Del odio, libéranos.

De toda clase de injusticias, en la vida de la sociedad, nacional e internacional, libéranos.

De la disposición a no cumplir los mandamientos de Dios, libéranos.

De los intentos de sofocar en los corazones humanos, la verdad de Dios, libéranos.

De la pérdida del sentido del bien y del mal, libéranos

De los pecados contra el Espíritu Santo, libéranos, libéranos.

Oh Madre de Cristo permite que sea revelado, el infinito poder salvador de la Redención: que ponga un alto a la maldad.

Que tu Inmaculado Corazón revele para todos la luz de la Esperanza. Amén»[3].

El año que viene se cumplirán 100 años de la aparición de la Virgen en Portugal a los tres pastorcitos. Un suceso que marcó la historia y que revela una vez más la protección maternal de María sobre sus hijos.

Quiero contar un pequeño sueño. En realidad, es una enorme gracia concedida por   la Virgen hacia Lucy, mamá de las Hermanas Mariam Annai Vailinkanni y Maryam Sub Diloo Ki Malka, religiosas del Instituto «Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará».

Como consecuencia de un accidente que tuvo hace dos años y medio, Lucy sufrió una lesión cerebral que ha afectado a su audición y su movilidad, al punto que no puede caminar sola. A partir del accidente, su cercanía y amor por Dios y su Madre Santísima se han vuelto más transparentes. Todas sus palabras y acciones son inocentes y puras. Como está escrito en la Biblia: Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios (Mt 5, 8).

Transcribo lo que la Hermana Annai me contó: «Mi mamá, viendo el programa de EWTN, supo que el año que viene sería el aniversario de la Virgen de Fátima y nos preguntó si podíamos ir allí. Nosotras le dijimos: “mamá, tú no puedes hacer ese viaje, si viajando 30 minutos en auto te enfermas”. Ella no nos dijo nada más.

Entonces, mi hermana y yo quisimos llevarla el 13 de mayo de este año a peregrinar a la Basílica de la Inmaculada Concepción en Washington D.C. para visitar la estatua de la Virgen de Fátima, participar de la Misa y pasar por la puerta santa. Pero mi mamá no estaba satisfecha con eso. Ella todavía quería ir a Fátima.

Ese mismo día conocí a un hombre, miembro de la organización del Ejército azul de Fátima, una organización que promueve el mensaje de Fátima y la devoción a Nuestra Señora. Le hablé sobre el deseo que tenía mi mamá y me dijo: “Quizás si Lucy no puede ir a Nuestra Señora en Fátima, Nuestra Señora puede venir a Lucy”.

nuestra-senora-fatima-hermanas-servidorasEntonces él mismo contactó al Presidente de la organización pidiéndole permiso para concretar una visita de la imagen peregrina de la Virgen a mi mamá.

La imagen peregrina de la Virgen de Fátima es una de las cinco réplicas de la original, bendecida por el Papa Pablo VI.

Una semana y media después, me llamaron diciéndome que habían concedido el permiso para que la Virgen visitara nuestra casa. En la Solemnidad de Corpus Christi, Nuestra Señora llegó al hogar y se quedó hasta el sábado de la Solemnidad del Inmaculado Corazón de María. Mi mamá estaba verdaderamente feliz con la visita de Nuestra Señora.”

Fuimos invitadas a ir a rezar el Rosario ese mismo sábado de la solemnidad de la Virgen. Personalmente me quedé asombrada del rostro y la mirada de María y la belleza de la estatua. En un momento, después de rezar el Rosario, me acerqué a Lucy y le pregunté: «Lucy ¿a quiénes tienes en tu corazón?» Ella sencillamente me dijo: «a Jesús, María y José»; y volví a preguntarle: «¿y qué hacen allí?»; ella me contestó: «descansan, porque no tienen otro lugar donde descansar».

La simpleza e inocencia de un niño. Como dice Nuestro Señor: Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos (Mt 18, 4).

¡Cuántas gracias son recibidas a través de María, a quienes con confianza se acercan a pedirle su intercesión!

«Que la Santísima Virgen sea el modelo, la guía, la forma de todos nuestros actos, por todo lo cual, con todas las fuerzas del alma y del Corazón, hoy y siempre, decimos “¡Totus Tuus, María!”»[4].

 «No, Jesús o María; no, María o Jesús.

Ni Jesús sin María; ni María sin Jesús.

No solo Jesús, también María;

ni solo María, también Jesús.

Siempre Jesús y María; siempre María y Jesús.

A María por Jesús: He ahí a tu Madre (Jn 19,27).

A Jesús por María: Haced lo que Él os diga (Jn 2,5).

Primero Jesús, el Dios-hombre;

pero luego, María, la Madre de Dios.

Él, Cabeza; Ella, Cuello; nosotros, Cuerpo.

Todo por Jesús y por María; con Jesús y con María;

en Jesús y en María; para Jesús y para María.

En fin, sencillamente: Jesús y María; María y Jesús.

Y por Cristo, al Padre, en el Espíritu Santo»[5].

Unidos en el Santo Sacrificio del altar.
En Cristo y María Santísima,
Hna. María del Sacro Monte,
Washington D.C.

[1] Carlos Miguel Buela IVE, María: Todo lo hace ella, 12 de diciembre de 2015.

[2] San Juan Pablo II Cruzando el Umbral de la Esperanza, p. 131.

[3] Consagración a la Santísima Virgen hecha por el Papa Juan Pablo II y los Obispos del Mundo, 25 de marzo de 1984.

[4] Instituto «Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará», Constituciones, [19].

[5] Instituto «Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará», Directorio de Espiritualidad, [325].

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