Querida Familia Religiosa:

Decía Santa Teresa de Jesús a sus hijas: “Acordados con la pobreza y trabajo que se ha hecho lo que vosotras gozáis con descanso; y si bien lo advertís, veréis que estas casas en parte no las han fundado hombres las más de ellas, sino la mano poderosa de Dios, y que es muy amigo Su Majestad de llevar adelante las obras que él hace, sino queda por nosotras[1].

Hoy queremos dar gracias a Dios con motivo del aniversario del Estudiantado “Santa Catalina de Siena”.

El 25 de marzo de 1991, se daba comienzo a la etapa del Estudiantado, como parte del itinerario formativo de las “Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará”. Hasta ese momento, las hermanas vivían todas juntas en el noviciado San José.

En el acta fundacional se decía que “como conviene que esta formación se reciba en casas a propósito”, se determinaba que se tuviera casa propia a la brevedad[2].

Así, en enero de 1992 se logra concretar la compra de la Finca en la calle Los Filtros, sede actual del Estudiantado.

El 12 febrero de ese mismo año, día de “Nuestra Señora de la Carrodilla”, se trasladan las profesas a esta nueva casa, fundando propiamente la Casa de Formación “Santa Catalina de Siena”, con una superiora y estructuras de gobierno y formación propias.

Esta casa de formación tendría como fin “formar doctrinalmente a las Esposas de Cristo, para que conozcan su doctrina y así le amen y mejor le sirvan para dar respuesta a las dudas e inquietudes de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, capacitándose para conocer el Evangelio”[3].

Como todos los inicios, también éste estuvo signado por la pobreza y la precariedad de medios, unidos a una gran alegría.

Fue la Madre María de la Providencia Nuñez la primera Superiora Local de esta comunidad, y con ella, más de cien religiosas darían inicio a esta casa.

A 25 años del Estudiantado “Santa Catalina de Siena”, queremos dar gracias a Dios por tantos beneficios recibidos.

De un modo especial también queremos agradecer a todos aquellos que, con su sacrificio y dedicación, han contribuido a la formación espiritual de todas las religiosas que han pasado por esta casa, especialmente a las Superioras, formadoras y a los Sacerdotes de nuestra Familia Religiosa, así como a los padres de nuestras religiosas, primeros benefactores, quienes siempre nos han sostenido con su solicitud y generosa entrega. También damos gracias a tantos miembros de nuestra Tercera Orden y demás bienhechores y amigos a quienes se nos haría imposible nombrar personalmente.

Hoy, 29 de abril, celebraremos la memoria litúrgica de nuestra Santa Patrona y mañana, Domingo 30, se celebrará la Santa Misa en acción de gracias por este aniversario, donde 11 novicias realizarán su primera profesión religiosa.

Para esta ocasión, la Divina Providencia ha dispuesto que un grupo de servidoras del Estudiantado “Santa Teresa de Calcuta” (Perú) y “Santa Gema Galgani” (Brasil), nos estén visitando y se unan a los festejos. Estas casas de formación fueron una continuación de lo vivido en nuestra Casa Madre y su fruto en tierras de misión.

En fin, agradecemos por el don inmerecido de colaborar con la obra maestra de Dios, que es cada “vocación religiosa”. A la vez, damos gracias a todas las hermanas que han pasado por esta casa, más de 530 religiosas, y que hoy se encuentran misionando en tantos países del mundo como Rusia, Tierra Santa, Egipto, Tanzania, Irlanda, Paraguay, Filipinas, España, etc.

Encomendamos a sus oraciones el aumento y perseverancia de las vocaciones y pedimos que el ejemplo de Santa Catalina de Siena, “su gran amor a Jesucristo, presente en la Eucaristía, en la Iglesia y en el Papa; su edificante celo por la salvación de las almas; y su elevada doctrina que nos ha legado a través de sus escritos, sean motivos suficientes para que las Servidoras encuentren en ella un ejemplo que impulse a vivir la santidad” [4].

En el Verbo Encarnado y su Madre Santísima.

M. María de la Anunciación y hermanas del Estudiantado “Santa Catalina de Siena”.

[1] Santa Teresa de Jesús, Fundaciones, Cap. 27, 11. Ed. Monte Carmelo.

[2] Acta Fundacional, 25 de marzo 1991.

[3] Acta Fundacional, ídem.

[4]Palabras de nuestro Fundador, refiriéndose al por qué de poner a Santa Catalina de Siena como patrona.

Deja un comentario