Por: Hna. María del Cenáculo, SSVM

 

Oh María Santísima, ¡bienaventurados aquellos que te aman!

San Juan Berchmans

 

Secundando la iniciativa de realizar en el mes de mayo la preparación para consagrarse a la Santísima Virgen María según el método de San Luis Maria Grignon de Montfort, al igual que todos los religiosos del Instituto, repartí la invitación a todos mis conocidos y amigos. Muchos se sumaron, comenzaron su preparación y a lo largo del mes, me iban contando sus experiencias. Se unieron personas de Bariloche, Perú, Estados Unidos, Suiza, y familiares de religiosas de toda la Argentina. Algunos de ellos, a su vez invitaron a más amigos, y así se fue armando una cadena de unidad en la fe y devoción a María Santísima para Consagrarse en materna esclavitud de amor.

“Oh María Santísima, ¡bienaventurados aquellos que te aman!». El solo hecho de amarla e invocarla en esta vida, nos hace bienaventurados en esta tierra y, aún más, nos hará partícipes de la eterna Bienaventuranza en el Paraíso. De alguna manera, muchos de los que se han consagrado, me expresaban con sus testimonios, que han experimentado este anticipo de la alegría del cielo. Comparto con ustedes algunos de ellos:

 

Familia Chacón (General Alvear): “Buenas noches, madre, nuevamente gracias por todo, hoy hicimos la consagración, mi esposa Ana fue a misa con José Luis y toda su familia y allí la hicieron. Yo fui más tarde a otra misa y la hice con el Leo, mi hijo con síndrome de Down. Luego consagramos a María Cecilia, nuestra pequeña niña postrada en su camita, esto ya nosotros solos y por supuesto con la Madrecita del Cielo.

Por lo tanto, hoy ha sido un día hermoso y de mucha felicidad y renovadas esperanzas. Por otro lado, ya nos anotamos en los grupos para entronizar al Sagrado Corazón. ¡Gracias y bendiciones!”

 

Bibiana (Jaime Prats – San Rafael): “MARIA MI PROTECTORA en estos tiempos de pandemia donde nos sentimos más desolados, angustiados, he sentido en mí, más que nunca, la protección de su Corazón Inmaculado. ¡Es Ella la que me ha ayudado a ponerme de pie cada día! ¡Y me auxilia en todo momento! ¡Gracias…gracias… Gracias Madrecita!”

 

Érica (La Toma – San Luis): “Hace ya un mes que me he estado preparando para esta gran Consagración de esclavitud de amor a nuestra Madre Santísima (¡tengo unos nervios!) ha sido para mí algo muy grande ya que he podido conocer algo de la inmensidad de María. Pienso en todo el tiempo que he perdido…, es por ello que me han ayudado muchísimo todas las enseñanzas de los sacerdotes que nos mandaron en los videos. Por eso le doy gracias a Nuestra Madre por hacerme participe de tantas gracias. Ruego a Nuestra Madre ser una verdadera esclava de su amor, serle fiel y amarla sin medida. Doy gracias a Dios por haberme puesto en el camino a la persona que me animó a unirme a esta Consagración. La tengo presente en mis oraciones.”

 

Juan Carlos (Estados Unidos): “Buenos días a todos los que organizaron e invitaron para hacer esta Consagración:  sacerdotes, religiosas y a todos aquellos que hayan colaborado.  Estas palabras, mi testimonio, brota de mi corazón. Al realizar la preparación me hizo darme cuenta de que llevaba una vida mundana, lo que me llevó en estos últimos días a estar a punto de renunciar a mi Consagración. Simplemente fue por miedo e inclinación a los placeres de la vida y a mi indignidad para recibir semejante regalo, el consagrarme a la Reina de las Américas, mi Virgencita de Guadalupe de México y María universal, la excelsa Madre de mi Señor Jesucristo.

También doy gracias a Dios por tener a mi lado a religiosas y sacerdotes que me guían espiritualmente, que son mis pilares espirituales, sin los cuales no habría podido aceptar tal regalo de Dios (…) Comparto con Ustedes estas líneas, que me salieron del fondo de un corazón que terminó rendido a los pies de María y a Quien me entrego en cuerpo y alma, a pesar de mis debilidades y miserias. Deseo hacer la dulce entrega de todo lo mío a mi amorosa Madre.

Que pasen un feliz día de Pentecostés y ¡a esperar que una chispita de fuego del Espíritu Santo nos inunde e elimine en nuestro caminar junto a María, Su Esposa Fiel!”

 

Belén y Sonia (Bariloche): “Muchas gracias por permitirnos renovar de una manera tan profunda y sentida nuestra Consagración a María. Gracias por acompañarnos y guiarnos espiritualmente. Gracias por ser el motor de cada día para leer los textos, escuchar los audios y aprender tanto y profundizar la devoción a nuestra Madre con los videos del Padre Gustavo, y así llenarnos de más amor y afianzar nuestra fe en María y su corazón grande y misericordioso que nos acoge y protege siempre a pesar de nuestras fallas.

Para mí, haber podido llevar a cabo esta renovación de la Consagración junto a mi mamá fue un hermoso regalo. Rezar y compartir cada día fue una gracia muy especial, que hizo aún más intenso y profundo ese amor todo este mes de preparación hacia nuestra Consagración.”

 

Ana (Estados Unidos): “¡Este es mi pequeño testimonio! Todo este mes me sirvió para darme cuenta que la Virgen siempre ha estado a mi lado. Regresé a mi niñez, sobre todo al mes de mayo, porque todo el mes ofrecíamos flores a la Virgencita junto con el rezo del Santo Rosario. Yo siempre tuve un gran entusiasmo por el Rosario.  Siento que la Virgen me quiere mucho, Ella siempre me busca de diferentes maneras. Gracias madre porque a través de usted, también me buscó. ¡Fue un día inolvidable! Aunque me hubiera gustado poder hacer la Consagración dentro de la Misa, pero sin embargo seguimos la Misa que se transmitió por internet, y luego nos juntamos con otras personas y familias y rezamos el Rosario, nos consagramos y terminamos coronando una imagen de Nuestra Madre. Ana”

 

Adriana (de Suiza): “Estimada madre: fue muy hermoso hacer la preparación y poder hacer la Consagración a María Santísima, Sonia me preguntó y le dije que sí y estoy feliz porque pude hacerlo. Aquí le mando una foto de la Virgencita de Einsiedeln y de la Medalla Milagrosa con las cuales armé un altarcito, desde donde seguí la misa por internet e hice mi Consagración.  Fue hermoso poder hacerla sobre todo en estos momentos tan triste para todas las personas, deseo pase pronto. Aquí en Suiza ahora ya casi todo ha vuelto a la normalidad, pero la gente tiene miedo y se cuida mucho, creo que está bien, pero todo es diferente. Si Dios quiere deseo hacer también la Consagración al Sagrado Corazón. Muchísimas gracias y feliz semana.”

Estos testimonios me han hecho ver una pequeñísima parte de los frutos que la consagración a María ha producido en las almas. ¡Cuántas secretas gracias habrá derramado María en tantos otros corazones que se le han ofrecido como esclavos!

Por todo esto, este treinta y uno de mayo ha sido un día de fiesta en esta tierra y también en el cielo. Y ya que providencialmente hemos celebrado también en este día la solemnidad de Pentecostés imploremos al Espíritu Vivificador que nos guíe e ilumine para poder hacer todo por medio de María, obrando según el espíritu de Ella; todo con María, imitándola; todo en María, obrando íntimamente unidos a Ella; y por último hacer todo para María, obrando en su servicio, imitándola a Ella que fue presurosa a acompañar a su prima Santa Isabel.

 

Hermana María del Cenáculo, SSVM

31 de mayo de 2020