Creo que no se me presentará otra oportunidad de administrar en una misma ceremonia esta multiplicación: dar 4 Sacramentos a 3 personas distintas, por lo que se los comparto. Así ocurrió en nuestra Parroquia de Sta. Verónica en Filadelfia, Estados Unidos.

Tres parejas que se prepararon juntas para contraer matrimonio llegaron a un grado de amistad tal entre ellas y con su Catequista, que le solicitaron que fuera su madrina y además pidieron casarse juntas, el mismo día, en la misma ceremonia.

Y así fue, pero resulta que, además, los tres novios no eran cristianos, entonces la alegría de administrarles los Sacramentos de la Iniciación Cristiana: el Bautismo, la Confirmación y su primera Comunión ya junto con sus esposas, para que, comulgando en el mismo Cuerpo y en la misma Sangre de Cristo, “formen un solo cuerpo” en Cristo, manifestando así su voluntad de darse y quedar unidos para siempre, por el Sacramento del Matrimonio.

“En la liturgia de la Iglesia, Dios Padre es bendecido y adorado como la fuente de todas las bendiciones de la creación y de la salvación, con las que nos ha bendecido en su Hijo para darnos el Espíritu de adopción filial.

La obra de Cristo en la liturgia es sacramental porque su Misterio de salvación se hace presente en ella por el poder de su Espíritu Santo; porque su Cuerpo, que es la Iglesia, es como el sacramento (signo e instrumento) en el cual el Espíritu Santo dispensa el Misterio de la salvación; porque a través de sus acciones litúrgicas, la Iglesia peregrina participa ya, como en primicias, en la liturgia celestial.

La misión del Espíritu Santo en la liturgia de la Iglesia es la de preparar la asamblea para el encuentro con Cristo; recordar y manifestar a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes; hacer presente y actualizar la obra salvífica de Cristo por su poder transformador y hacer fructificar el don de la comunión en la Iglesia” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1110-1112)

 ¡Gracias Santísima Trinidad por llamarme a ministrar en la multiplicación de Tu Gracia!

Parroquia de Sta. Verónica,

Philadelphia, 19140, PA, USA

Creo que no se me presentará otra oportunidad de administrar en una misma ceremonia esta multiplicación: dar 4 Sacramentos a 3 personas distintas, por lo que se los comparto. Así ocurrió en nuestra Parroquia de Sta. Verónica en Filadelfia, Estados Unidos.

Tres parejas que se prepararon juntas para contraer matrimonio llegaron a un grado de amistad tal entre ellas y con su Catequista, que le solicitaron que fuera su madrina y además pidieron casarse juntas, el mismo día, en la misma ceremonia.

Y así fue, pero resulta que, además, los tres novios no eran cristianos, entonces la alegría de administrarles los Sacramentos de la Iniciación Cristiana: el Bautismo, la Confirmación y su primera Comunión ya junto con sus esposas, para que, comulgando en el mismo Cuerpo y en la misma Sangre de Cristo, “formen un solo cuerpo” en Cristo, manifestando así su voluntad de darse y quedar unidos para siempre, por el Sacramento del Matrimonio.

“En la liturgia de la Iglesia, Dios Padre es bendecido y adorado como la fuente de todas las bendiciones de la creación y de la salvación, con las que nos ha bendecido en su Hijo para darnos el Espíritu de adopción filial.

La obra de Cristo en la liturgia es sacramental porque su Misterio de salvación se hace presente en ella por el poder de su Espíritu Santo; porque su Cuerpo, que es la Iglesia, es como el sacramento (signo e instrumento) en el cual el Espíritu Santo dispensa el Misterio de la salvación; porque a través de sus acciones litúrgicas, la Iglesia peregrina participa ya, como en primicias, en la liturgia celestial.

La misión del Espíritu Santo en la liturgia de la Iglesia es la de preparar la asamblea para el encuentro con Cristo; recordar y manifestar a Cristo a la fe de la asamblea de creyentes; hacer presente y actualizar la obra salvífica de Cristo por su poder transformador y hacer fructificar el don de la comunión en la Iglesia” (Catecismo de la Iglesia Católica, 1110-1112)

 ¡Gracias Santísima Trinidad por llamarme a ministrar en la multiplicación de Tu Gracia!

Parroquia de Sta. Verónica,

Philadelphia, 19140, PA, USA

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