Voces_Verbo_Ucraina

“He visto lo suficiente para convencerme de manera inquebrantable
de que ninguna dificultad, ningún miedo es tan grande
como para ahogar completamente la esperanza
que brota eterna en el corazón de los jóvenes”.

(Homilía de San Juan Pablo II, Toronto, Downsview Park, 28/07/2002)

 

27 de agosto de 2018, Ivano Frankivsk, Ucrania

Queridos Misioneros en el Verbo Encarnado,

Quisiera contarles acerca de los hermosos días que pasamos en Italia, con motivo de las Jornadas de formación del grupo “Las voces del Verbo”, a las que generosamente fuimos invitados a participar con nuestros jóvenes. Sería extraordinario lograr realizar estas Jornadas en cada uno de nuestros lugares de misión.

Las Jornadas de formación tendrían lugar en Bagnoreggio del 29 de julio y al 5 de agosto; pero nosotros empezamos el largo viaje en colectivo algunos días antes; porque de camino a Italia, junto con el Padre Luca Shalamai, planeamos visitar Viena, Múnich y hacer una escalada a las montañas Dolomitas en el norte de Italia. Al grupo de Ucrania, se unieron dos chicas eslovacas que estaban haciendo un voluntariado con nosotros, y siete jóvenes de Rusia que venían con el padre Ezequiel Ayala. En principio los jóvenes de Rusia viajarían en un minibús, pero por distintas circunstancias, y sobre todo gracias a la Providencia de Dios, terminaron viajando en nuestro colectivo y así quedó conformado un hermoso grupo de jóvenes de distintas nacionalidades, en el que reinaron, a pesar de las dificultades y sacrificios propios de un viaje tan largo, un buen espíritu y una alegría ejemplares.

Llegamos a Viena ya de noche y por la mañana los jóvenes, apenas pusieron un pie en la vereda, quedaron maravillados de la hermosura de la ciudad; el arte y la arquitectura. El entusiasmo no disminuyó en Múnich y la escalada en las Dolomitas fue todo un éxito. Sin embargo, todo esto no era más que el preludio, y al mismo tiempo, la parte menos importante del viaje. Nosotros no podíamos dejar de preguntarnos (y quizás también de preocuparnos un poco) cuál sería la reacción de los jóvenes al participar de las Jornadas; de las charlas y conferencias; sobre todo teniendo en cuenta el nivel de las exposiciones y la barrera de idioma.

Sin embargo, conferencia tras conferencia, la alegría y el entusiasmo de los jóvenes continuaron “in crescendo”, y fue realmente emocionante ver lo conmovidos y felices que estaban al escuchar y encontrarse de primera mano y sin tapujos con la Verdad. Al punto que los jóvenes mismos empezaron a pedirnos que hagamos este tipo de Jornadas de formación en Ucrania.

De modo particular fue emocionante verlos consagrarse a la Santísima Virgen el último día con la fórmula de San Luis María Grignion de Montfort, para lo cual se habían preparado durante los días de las Jornadas con una breve catequesis mariana todas las tardes.

Algo que nos hizo sonreír: después de la Santa Misa y almuerzo de clausura de las Jornadas, fuimos a pasar la tarde al lago de Bolsena; una parte del camino en vehículos y la última parte a pie. Acababan de concluir las Jornadas y los religiosos estábamos muy contentos y a la vez cansados… las Jornadas habían concluido con muchísimos frutos y nosotros pensábamos ocupar esa tarde en descansar. Los jóvenes en cambio seguían con toda la fuerza… Mientras caminábamos hacia el lago, nos salieron al encuentro algunos turistas que volvían a la ciudad. Los jóvenes al verlos, empezaron a cantar y a saltar. Inmediatamente entonaron algunos de los ritornelos propios de “Las voces del Verbo” y también el conocido por todos “El que no salta no es de María”. Distintos jóvenes, provenientes de diversas culturas; otros tiempos si se quiere; pero no pude más que rememorar las misiones populares, las procesiones, el “santo lío”, el oratorio, los campamentos. Cosas que hemos vivido de niños, los que crecimos en nuestra Familia Religiosa. Fue hermoso ver la alegría con la que los jóvenes daban testimonio.

Al ver esto yo pensaba una vez más en lo hermoso del alma de un joven. En eso que tantas veces hemos oído de que “la juventud no está hecha para el placer sino para el heroísmo”. De hecho el Padre Andrés Bonello, quien ha estado desde los comienzos con el grupo “Voci del Verbo” nos había comentado que los jóvenes le pedían continuamente que les exigiera más…

Estas Jornadas de formación vienen realizándose en la provincia de Italia desde el año 2012. Y como fruto de este apostolado nacieron en el 2014 las “Voces del Verbo”, originalmente en italiano: “Voci del Verbo”, que es un grupo juvenil dedicado a la profundización de la fe católica y de su defensa en el mundo. El objetivo de este grupo es llevar a todos los ambientes de la cultura de hoy la verdad del Evangelio. Nacieron luego de las III Jornadas de Formación con el deseo de no combatir solos la buena batalla, sino de llevar adelante juntos distintas iniciativas apostólicas tales como conferencias en las escuelas, apostolado por las calles, obras de caridad con los ancianos, defensa de la vida… y reunirse periódicamente para continuar profundizando nuestra fe.

Viendo las fotos de cuando empezó este grupo, uno rápidamente se da cuenta que no contaba con grandes estructuras ni altos números de participación. Pero lo que no faltaba era la alegría, el entusiasmo y el compromiso por la Verdad… Así: del mismo modo como empezó nuestra Familia Religiosa…

Fue motivo de gran alegría el ver cómo los jóvenes ucranianos entraron tan de lleno en este grupo que, en gran parte, se identifica con la Tercera Orden. Porque estas Jornadas en las que pudimos participar, nos hicieron revivir las cosas más importantes de nuestro carisma y los elementos del apostolado  definidos como “no negociables”: la posibilidad de participar en la Santa Misa dignamente celebrada; la consagración a la Santísima Virgen; el estudio de Santo Tomás; el espíritu de alegría; el espíritu de familia… y no podía no conmovernos el ver la fuerte respuesta de nuestros jóvenes de Ucrania a algo que es claramente parte de nuestro carisma como lo fueron estas Jornadas…

Impresionante constatar el efecto de estos días de formación sobre los jóvenes que ya desde hace años participan. Hermoso poder conocer jóvenes que quieren vivir de acuerdo a lo que pide la Santa Madre Iglesia. Algunos de los chicos y chicas que se conocieron en estas Jornadas, son ahora matrimonios comprometidos; otros generosamente eligieron seguir el llamado de Cristo en la vocación al Sacerdocio y la Vida Consagrada. Al terminar las Jornadas un joven y cuatro chicas de nuestro grupo empezaron a dar los pasos para concretar la vocación religiosa… para dar gracias a Dios.

A estos jóvenes la alegría les nace de elegir ser cristianos; con todo lo que implica serlo en serio; teniendo muy en cuenta lo que dice Jesús “Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo.” (Jn 15, 18-19).

Sencillo y a la vez genial, uno de nuestros jóvenes, al finalizar las Jornadas expresó sus primeras impresiones de la siguiente manera: “en el mundo en que vivimos, o se es cristiano de modo radical, o te termina llevando la corriente”.

Ya más a nivel de conclusión personal, para mí fue muy fructífero y a la vez un gran aprendizaje participar de estas Jornadas y conocer más de cerca al grupo “Voci del Verbo”. Jóvenes laicos que saben encarar actividades apostólicas de modo autónomo y estable; pero a la vez, con una sana y seria dependencia hacia los Religiosos en lo que respecta a la doctrina y la formación. A esta autonomía y estabilidad en la acción, se le suman una apertura y flexibilidad que le posibilita al grupo ser en realidad más que un grupo y pasar a ser una iniciativa apostólica amplia… de la que no se participa sólo el viernes a la noche o el sábado por la tarde cuando vienen los seminaristas y las hermanas a la parroquia para el apostolado. Una iniciativa apostólica que no se cierra al llegar a cierta cantidad de miembros sino que puede crecer, adaptarse y transformarse. Ningún apostolado le es ajeno: grupo de parejas, charlas en las escuelas y universidades, la lucha “por la vida”, Ejercicios Espirituales, etc.

Estas líneas intentaron ser una crónica de las VII Jornadas de Formación; pero terminé escribiendo también acerca de “las voces del Verbo”. Al principio de esta crónica decía que sería extraordinario poder lograr realizar estas Jornadas en cada uno de nuestros lugares de misión. Pero en realidad me refería a esto: sería hermoso que, en cada uno de nuestros lugares de misión, instemos a nuestros jóvenes a formar parte de “Las voces del Verbo”.

            Decía San Juan Pablo II: Vosotros sois nuestra esperanza, los jóvenes son nuestra esperanza. No dejéis que muera esa esperanza. Apostad vuestra vida por ella. Nosotros no somos la suma de nuestras debilidades y nuestros fracasos; al contrario, somos la suma del amor del Padre a nosotros y de nuestra capacidad real de llegar a ser imagen de su Hijo”. (Homilía en Toronto, Downsview Park, 28/07/2002)

Que sea la Virgen Santísima, la que comenzó esta obra en ellos el día en que a Ella se consagraron, la que la lleve a buen fin… (Fil 1, 6). A Ella le encomendamos los jóvenes de todas nuestras misiones.

Hna. María Cristiana

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