10º Aniversario de la fundación de la comunidad de Servidoras en VIC

El 22 de septiembre se celebró el 10º aniversario de la fundación de la comunidad de Servidoras en Vic.

Esta fue la primera comunidad de las Servidoras en la península hispánica, pues si bien cinco años antes las Servidoras habían fundado en Tenerife tres comunidades, sin embargo en la España peninsular no teníamos ninguna comunidad. Es así que la fundación en Vic fue en cierto modo el cumplimiento y la respuesta a una larga cadena de oraciones que veníamos haciendo desde hacía varios años.

Actualmente la Servidoras tenemos 15 comunidades en España.

La fundación tuvo una gran intercesora y promotora, María Villanova, mamá de la M. María de la Salut, quien nos presentó ante el Señor Obispo de Vic, Mons. Román Casanova i Casanova y fue una colaboradora directa de los inicios de las Servidoras en Vic, junto con su esposo el Sr. Antonio Borrell.

Para festejar y dar gracias a Dios por estos 10 años, se contó con la presencia de nuestra Superiora General, M. María de Corredentora; de nuestra Superiora Provincial, M. María de la Contemplación; de varias hermanas que vinieron de las comunidades de Vera de Vidasoa y de Tarragona, junto a algunos jóvenes; nos acompañó también el P. Carlos Herrera, del IVE.

Tuvimos un almuerzo festivo en la casa de las Servidoras en Vic, para el Señor Obispo y personas más allegadas de la comunidad.

A las 18 hs se celebró la Santa Misa en la Catedral, presidida por Mons. Román; concelebrada por el P. Carlos Herrera; por el P. Jaume Casamitjana Vilaseca, vicario episcopal y rector de la Catedral; por el P. Josep Masdéu Aymamí, director de la Casa Pro-vida de Tarragona, y por el secretario del Sr. Obispo. Se contó con un gran número de fieles de Vic, familiares y amigos de nuestra Familia Religiosa, varios de ellos venidos de Barcelona. Entre estos se encontraba el Sr. Antonio Borrell (su esposa falleció).

Seguidamente se realizó el festejo y fogón en el claustro de la Catedral. Todo se pasó en un clima familiar y de gran alegría.

Agradecemos a Dios y a todas las personas: hermanas, laicos, sacerdotes, familias, etc., que de una manera u otra nos han ayudado y sostenido en estos diez años. Y de manera especial a nuestra Superiora General, por acompañarnos en este evento tan importante para nuestra Provincia.